Posadas en alerta por dengue: el clima favorece la reproducción del mosquito y piden revisar los patios tras cada lluvia

Las condiciones climáticas actuales en Misiones encienden las alarmas sanitarias. Las lluvias persistentes, la humedad elevada y el aumento de temperaturas conforman el escenario propicio para que el mosquito Aedes aegypti —transmisor del dengue y el chikungunya— se reproduzca con mayor facilidad. Desde la Municipalidad de Posadas intensifican las tareas de prevención y exigen a los vecinos una revisión sistemática de sus propiedades.

Fabricio Tejerina, director de Vigilancia y Control de Vectores de la comuna capitalina, dialogó con FM 89.3 Santa María de las Misiones y explicó el nivel de riesgo que implica la combinación de factores climáticos de esta época del año. «Son los factores climáticos ideales para la reproducción del mosquito, que es el que propaga la enfermedad. Si las condiciones son buenas, tiene mayores posibilidades de reproducirse», advirtió.

Tejerina también alertó que la presencia de una persona infectada con dengue o chikungunya podría desencadenar un brote si la densidad del mosquito es alta en el área.

El funcionario subrayó que el trabajo de prevención empieza puertas adentro. El Aedes aegypti prefiere los recipientes artificiales que quedan a la intemperie y acumulan agua. Entre los focos más comunes mencionó baldes, neumáticos, juguetes, lonas, cacharros, electrodomésticos en desuso y canaletas tapadas. «Todos esos lugares son ideales donde se va a reproducir este mosquito», señaló.

Misiones, por su clima subtropical con mínimas que rara vez son extremas y humedad alta casi todo el año, resulta particularmente vulnerable. A eso se suma el efecto del fenómeno El Niño. «El efecto de El Niño potencia la cantidad de agua que va a caer, como así también aumenta las temperaturas. Son dos factores fundamentales para que no solamente el mosquito, sino generalmente los insectos, tengan las condiciones propicias para reproducirse más», sostuvo Tejerina.

La recomendación central es simple y no implica ningún gasto: revisar el patio después de cada lluvia y eliminar el agua acumulada. «Solamente es ordenar, limpiar, dar vuelta, tapar y guardar todas aquellas cosas que acumulan agua. Más que nada ahora, después de cada lluvia, tomarse ese trabajo», resumió el director.

El funcionario también destacó que la prevención no puede limitarse al propio hogar, ya que las personas se mueven por distintos puntos de la ciudad a lo largo del día. «Puede ser que nuestro barrio o nuestra manzana esté totalmente limpia y estemos protegidos, pero si nos vamos al trabajo, a la casa de algún familiar o al médico, estamos pasando por diferentes lugares y en todos ellos puede haber un mosquito infectado», explicó.

Si un vecino detecta posibles criaderos en propiedades cercanas, Tejerina aconsejó primero intentar el diálogo. En caso de que el problema persista, existe la línea 0800 municipal para solicitar la intervención de los equipos técnicos. Aclaró, sin embargo, que los agentes no pueden ingresar a una propiedad privada sin autorización del dueño o una orden judicial, lo que también complica la actuación en inmuebles abandonados.

Un punto de atención especial son las piscinas fuera de uso. Tejerina graficó la diferencia de escala entre un pequeño recipiente y una pileta sin mantenimiento: «Un florero puede tener diez larvas, pero una pileta tiene mil. Entonces, la escala del problema es mucho mayor». El tratamiento habitual con cloro y productos antialgas es suficiente para evitar que se conviertan en criaderos.

En cuanto a la situación epidemiológica actual, el director informó que Posadas transita una etapa de baja circulación del virus. «Venimos de dos veranos muy tranquilos, después de tener un verano 2023-2024 muy complicado. Tenemos estas dos temporadas con casi cero casos de dengue. Eso no significa que relajemos lo que estamos haciendo», remarcó.

Uno de los escenarios que más preocupa de cara a los próximos meses es la posible aparición de un serotipo diferente al que circuló en el último brote. «El gran problema es si viene un serotipo diferente al que circuló. Puede provocar una epidemia de iguales dimensiones o peor, pero también con mayor cantidad de gente con síntomas mucho más graves», alertó Tejerina.

Frente a ese riesgo, el funcionario destacó a la vacunación como una herramienta importante para reducir la probabilidad de cuadros severos y aliviar la presión sobre el sistema sanitario.

Con informacion de Primera Edicion.