La llegada del fenómeno El Niño enciende las alertas sanitarias en Posadas. El aumento de lluvias, humedad y temperaturas que trae consigo este evento climático genera condiciones favorables para la proliferación del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, chikungunya, zika y fiebre amarilla.
Fabricio Tejerina, director de Vigilancia y Control de Vectores de la Municipalidad de Posadas, explicó que el principal riesgo no está en los ambientes naturales como lagunas, arroyos o ríos, sino en los propios hogares. Macetas, planteros, baldes y canaletas tapadas con hojas son algunos de los sitios donde las larvas encuentran condiciones ideales para desarrollarse.
La medida más sencilla y efectiva, según Tejerina, es revisar el patio después de cada lluvia y hacer una limpieza general cada siete días. «Una cosa fácil, sencilla y barata es limpiar nuestro patio, ordenarlo, una vez cada siete días», señaló. Recomendó dar vuelta, tirar, perforar o cepillar los recipientes que puedan acumular agua, y enjuagarlos antes de volver a guardarlos.
El funcionario también instó a la población a estar atenta ante síntomas compatibles con enfermedades transmitidas por mosquitos y a consultar al sistema de salud en forma temprana. Mencionó además la vacuna contra el dengue como una alternativa a considerar junto con el control de criaderos.
Por su parte, la Municipalidad intensificó las tareas de descacharrado a través de sus delegaciones y comisiones vecinales. El operativo contempla recorridas casa por casa con aviso previo para retirar elementos que puedan acumular agua. Los vecinos también tienen la opción de llevar esos residuos a puntos verdes y centros de clasificación.
Posadas llega a este escenario con dos años sin registrar casos de dengue, pero con el recuerdo cercano de la epidemia que afectó a la ciudad entre fines de 2023 y comienzos de 2024. «Ante un eventual rebrote, la meta es disminuir al máximo la cantidad de casos y proteger a la población», concluyó Tejerina.