Posadas será sede de una cumbre de agricultura sostenible con participantes de todo el país y el exterior

El sector agropecuario misionero tendrá su propio escenario internacional en septiembre. El 17 y 18 de ese mes, el Museo Regional Aníbal Cambas de Posadas albergará una cumbre de agricultura sostenible que convocará a representantes del sector privado, organismos públicos y organizaciones no gubernamentales de Misiones y otras provincias, junto a referentes de Paraguay, Brasil y Cuba.

Federico Miravet, presidente de Biofábrica Misiones, explicó en diálogo con Canal Doce que el objetivo del encuentro es compartir experiencias de producción sostenible y generar intercambio con otras regiones. «No podríamos armar un evento así si no tuviéramos el ecosistema detrás», señaló, en referencia a la red de instituciones que integran el entramado productivo y científico provincial.

Entre las organizaciones que forman parte de ese ecosistema, Miravet mencionó a la propia Biofábrica, la Universidad Nacional de Misiones, INBIOMIS, INIBIO, el Ministerio del Agro, el Ministerio de Ecología y diversas organizaciones del tercer sector. «Sin ese ecosistema […] sería bastante difícil ofrecernos como anfitriones», afirmó.

A la cumbre asistirán también representantes de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Corrientes, quienes según Miravet han expresado interés en conocer el modelo productivo y científico de Misiones. Entre los invitados internacionales estará Rafael Gómez Kovski, especialista cubano vinculado a la transferencia de tecnología a Biofábrica hace dos décadas.

Miravet identificó dos ejes que generan mayor atención en otras provincias: las chacras multiproductivas y el desarrollo científico-tecnológico. Explicó que la estructura productiva misionera, basada en numerosas unidades de pequeña escala, cuenta con un marco legal que contempla el perfil minifundista y favorece la diversificación de cultivos dentro de una misma unidad productiva.

En materia de biotecnología, Biofábrica mantiene contratos vigentes con las provincias de Buenos Aires y Salta, y trabaja con productores de otras regiones a través del envío de plantines. Solo en el rubro del banano, durante este año se distribuyeron 200.000 plantines, con proyección de aumentar ese volumen en 2027. «Nosotros somos proveedores de biotecnología hacia otros lugares del país», subrayó Miravet.

El interés externo, según explicó, no se limita al material vegetal: también alcanza a la formación de profesionales y al desarrollo tecnológico que ocurre en la provincia. «Aquí se han formado biólogos, genetistas, encima muchas mujeres que Biofábrica tiene para promover, para crear esa tecnología y encima después para transferirla», sostuvo.

Como ejemplo concreto, Miravet mencionó a Marilyn, responsable de producción de bioinsumos de MiBio, quien recientemente defendió su tesis doctoral en la UNaM. «Mira el nivel que hay; y no es la única que es doctora también en la Biofábrica», expresó.

El titular de Biofábrica también destacó el rol de los recursos provinciales en el sostenimiento de esa formación científica. «Lo hizo en la UNAM, con una universidad nacional, pero también con recursos misioneros que vienen a sostener, de alguna manera, aquello que no viene de Nación», indicó.

Para Miravet, el desafío es que ese trabajo científico se traduzca en resultados concretos para la producción y en oportunidades comerciales. «Ya no es únicamente que es un montón I+D, ya no es únicamente sostener la estructura del Estado, sino que es además buscar mercados, competir, ofrecer sanidad vegetal, trasladar eso a la salud de las personas y de quienes comen», planteó.

La cumbre de septiembre también servirá, según Miravet, para abrir una discusión sobre el financiamiento y el valor de la ciencia y la educación pública. «Los 365 días del año con la Biofábrica respondiendo y diciendo: ‘Che, miren, el conocimiento acá hace esto'», cerró.