La Municipalidad de Posadas mantiene activas las acciones de prevención del dengue incluso en pleno invierno, una decisión que cobra mayor relevancia ante la presencia del fenómeno de El Niño, que favorece lluvias intensas y con ellas la reproducción del mosquito Aedes aegypti.
Fabricio Tejerina, director de Vigilancia y Control de Vectores de Posadas, subrayó que las medidas preventivas no deben interrumpirse en ningún momento del año. «Estamos preocupados, pero sobre todo ocupados. Venimos desarrollando una política municipal con muchos años de trabajo y eso permite que, más allá de la aparición de casos, podamos ver resultados», afirmó en diálogo con radio Santa María de Las Misiones.
El funcionario fue enfático al señalar que el principal factor de riesgo no son las lluvias en sí mismas, sino los recipientes con agua estancada dentro de los hogares. «Puede llover todo lo que tenga que llover, pero si no dejamos baldes, neumáticos, floreros, canaletas con agua o piletas sin mantenimiento, evitamos que el mosquito se reproduzca y reducimos las posibilidades de transmisión de estas enfermedades», sostuvo.
El monitoreo LIRAa —Levantamiento de Índices Rápidos de Aedes aegypti— realizado en mayo arrojó un índice de viviendas positivas del 12,8%, lo que equivale a casi 13 de cada 100 domicilios inspeccionados con al menos un criadero activo. Las delegaciones con registros más altos fueron Dolores Norte y Dolores Sur.
La provincia transita actualmente el período de interbrote, una etapa sin contagios habituales, pero Tejerina advirtió que no es momento de bajar la guardia. Explicó que los mosquitos depositan millones de huevos al final del verano, que permanecen latentes durante el invierno en recipientes con agua. «Este es el momento para limpiar, cepillar, dar vuelta o eliminar esos objetos antes de que vuelvan las altas temperaturas», indicó, y agregó que «el invierno es la mejor oportunidad para eliminar criaderos».
El funcionario también destacó la dimensión regional del problema. Señaló que el comportamiento epidemiológico depende tanto de las acciones en cada hogar como del flujo constante de personas entre Misiones, Corrientes, Paraguay y Brasil. «El virus viaja con las personas. Si alguien infectado llega a un lugar donde hay mosquitos, estos lo adquieren y luego pueden transmitirlo a otros vecinos. Por eso el trabajo debe ser regional y permanente», remarcó.