Productor de Andresito: el sector yerbatero trabaja casi a pérdida y está peor que en los 90

Andresito se prepara para la edición 31 de la Fiesta Provincial del Productor, que se realizará este fin de semana con un acto inaugural el domingo en el que estará presente el gobernador Hugo Passalacqua. Sin embargo, la celebración llega en un momento muy difícil para el sector: José Scromeda, productor de la zona, advirtió que la situación de los agricultores es crítica.

«El estado del agricultor está bastante pésimo debido a la política económica de Milei», afirmó Scromeda, quien señaló la desregulación del precio de la yerba como el principal detonante. Según explicó, el valor de la hoja verde y canchada cayó fuertemente, lo que impide a los colonos incluso mantener limpios sus yerbales. «Se está trabajando casi a pérdida, no le queda nada al productor», sostuvo.

En Andresito, el kilo de hoja verde se paga hoy entre 270 y 280 pesos puesto en secadero. Pero ese no es el ingreso real del colono: una vez descontados el flete, la tarifa y la corresponsalía gremial, el productor percibe alrededor de 150 pesos por kilo. Para Scromeda, el precio de referencia debería ser al menos 350 pesos por kilo.

El productor aclaró que no es partidario de que el Inym fije un precio regulado, pero sí de que establezca un valor de referencia por debajo del cual no se pueda pagar. «Si algún secadero tiene la posibilidad de pagar más que pague, pero menos de ese valor no», precisó.

Sobre el destino de los márgenes en la cadena, Scromeda señaló que los secaderos no son los más beneficiados, ya que los molineros les pagan con plazos de hasta 120 días. «A mi entender los molineros se quedan con la mayor parte de la ‘torta'», afirmó.

La comparación con crisis anteriores fue contundente: «Quizás peor que en la década del 90, porque hoy los costos son muy altos. Los servicios, impuestos nacionales, el aporte de los personales son altísimos». Scromeda destacó que son los colonos chicos, con entre 15 y 20 hectáreas, quienes atraviesan la situación más caótica, mientras que las grandes empresas que pudieron fertilizar sus yerbales lograron sostener sus cosechas.

Respecto a un eventual ingreso de yerba desde Brasil o Paraguay, Scromeda aclaró que en Andresito no tiene conocimiento de que eso esté ocurriendo. Y sobre las exportaciones, señaló que con el dólar exportador actual los números cierran: mencionó como ejemplo al grupo Kabour, al que describió como la mayor empresa yerbatera y que, según dijo, exporta grandes volúmenes a Siria.

En cuanto al sector ganadero, Scromeda trazó un panorama diferente. Indicó que, a pesar de la caída en el consumo de carne, la ganadería es uno de los sectores que mejor está parado hoy. En Andresito tienen previsto invernadas de alrededor de 60 cabezas para rematar, con expectativas de buenas ventas.

Sin embargo, advirtió que Misiones está lejos de ser autosuficiente en carne: la provincia produce unas 350 mil cabezas anuales, cuando necesitaría 1,3 millones para el autoabastecimiento. Scromeda explicó que el auge yerbatero llevó a muchos productores a abandonar la ganadería, y que ahora algunos están volviendo a incorporar pasturas dentro de los propios yerbales. «Pero eso no se hace de un día a otro, lleva su tiempo», concluyó.