Productora yerbatera interpeló a legisladores libertarios y Hartfield reconoció que no pisó un rosado

La reunión informativa realizada este jueves en la Cámara de Diputados de la Nación dejó uno de los cruces más cargados de simbolismo de todo el debate yerbatero. Productores, cooperativistas y trabajadores rurales denunciaron pobreza, pagos en cuotas y deterioro social en las chacras luego del DNU 70/23. Desde el oficialismo nacional, en tanto, la respuesta fue defender la desregulación y señalar a la regulación previa como el verdadero problema del sector.

Entre las exposiciones más resonantes estuvo la de Susana Cuadra, pequeña productora de Colonia Itatí. Dejando de lado los cuadros estadísticos, habló desde la experiencia concreta de las familias que viven de la yerba mate. «Mis hijas están en la universidad y muchas veces no les puedo mandar 20 mil pesos para las fotocopias», dijo ante los legisladores. «Y no porque yo sea una vaga. Soy productora y trabajo todos los días», agregó, mostrando sus manos como evidencia.

Cuadra también apuntó contra el presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Rodrigo Correa, quien había tomado la palabra para defender la desregulación y los cambios internos del organismo. «Él no tenía que estar acá defendiéndose. Tenía que defendernos a nosotros», sostuvo.

La productora reclamó además visibilidad para las mujeres y los hijos que sostienen las chacras sin aparecer en ningún registro. «Somos 13 mil productores y al lado de cada productor hay una mujer que nadie contó. Y también hay hijos que nadie nombró», señaló.

Sobre el final de su intervención, cuestionó que las decisiones sobre el sector se hayan tomado «sin preguntarle al productor» y lanzó una frase que generó murmullos en el recinto: «Yo escucho a muchos diputados y digo, ¿será que él camina en la rosada?». Desde una banca la corrigieron de inmediato: «Rosado». El pequeño tropiezo con la terminología técnica puso en evidencia, de manera involuntaria, la distancia que separa el mundo de la chacra del ámbito legislativo donde se decide su futuro.

Minutos después, el diputado nacional de La Libertad Avanza Diego Hartfield tomó la palabra. «Obviamente yo no soy productor», reconoció al abrir su exposición. Luego retomó el comentario de Cuadra: «No he caminado en el rosado, como dijo la señora. Rosado se dice, ¿okey?». Aun así, aclaró que vive «enfrente de un yerbal» y que mantiene vínculos con productores, secaderos y molinos.

El legislador obereño no modificó su postura de fondo. «Nosotros no creemos que el problema sea la desregulación del precio. Nosotros creemos justamente que la regulación fue el problema», afirmó, y sostuvo que los precios regulados generaron durante años un incentivo artificial que derivó en sobreoferta. Como salida, planteó ampliar las exportaciones y abrir nuevos mercados.

La jornada expuso así dos lecturas opuestas sobre la crisis yerbatera: la de quienes la viven en los surcos y la de quienes la analizan desde las bancas.

Con informacion de AgroMisiones.