El proyecto de Ley de Emergencia para la Continuidad de la Producción Primaria Yerbatera acumula respaldos en Misiones. Productores, tareferos y referentes de organizaciones rurales coincidieron en la necesidad de que la legislatura provincial apruebe la iniciativa, que propone declarar la emergencia del sector por 360 días y establecer un precio mínimo sostén para la hoja verde.
La propuesta alcanzaría a los productores con explotaciones de hasta 50 hectáreas. El precio mínimo se calcularía a partir de una matriz técnica que integre costos de producción, cargas laborales, impuestos y seguridad social, con actualizaciones periódicas.
Desde la zona sur de la provincia, el productor Alberto Andruzicyn señaló que las condiciones actuales del mercado no son compatibles con la supervivencia de los pequeños colonos. «Queremos que la Provincia fije un precio base para la hoja verde», afirmó, y agregó: «El mercado libre es para los grandes empresarios, para nosotros no». Para ilustrar el deterioro del poder de compra del sector, comparó dos momentos históricos: antes, con el valor de tres kilos de hoja verde alcanzaba para comprar un litro de combustible; hoy hacen falta aproximadamente 35 kilos para lo mismo. Andruzicyn propuso que el nuevo precio de referencia surja de una mesa de concertación convocada por el Gobierno provincial, con participación de industriales y productores.
Jorge Skripczuk, productor de Aristóbulo del Valle, indicó que los valores que reciben actualmente en los secaderos oscilan entre $220 y $270 por kilo, según los plazos de pago. Frente a ese escenario, fijó la posición del sector: «Solamente pedimos un precio justo, un precio digno», dijo, y precisó que el umbral necesario para cubrir los costos operativos —incluyendo insumos, combustible y energía eléctrica— es de $700 por kilo de hoja verde.
La crisis del eslabón primario también golpea a quienes cosechan la yerba. Desde el Sindicato Único de Obreros Rurales (SUOR), su secretaria general Ana Cubilla expresó su apoyo al proyecto, aunque reclamó que la declaración de emergencia contemple también al sector laboral. «Apoyamos la emergencia yerbatera, pero también pedimos una emergencia tarefera», declaró, y subrayó que el ingreso del cosechero está directamente ligado al precio que recibe el productor.
Roque Pereyra, presidente de la Asociación Civil de Tareferos, describió una situación de extrema precariedad en las zonas rurales. «Los tareferos están pasando hambre, están trabajando por la comida», aseveró. Pereyra reclamó que el Estado provincial convierta en política pública permanente la asistencia financiera y alimentaria durante el período de interzafra.
Salvador Torres, referente del Movimiento Agrario de Misiones (MAM), también respaldó la iniciativa y defendió la necesidad de retomar esquemas de regulación estatal en la actividad. «Hay una crisis muy profunda en el sector y sí o sí es necesario que el Estado intervenga», concluyó.
Con informacion de AgroMisiones.