La mayor parte de los sectores representados en el Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) sostiene su rechazo a la política de desregulación del Gobierno nacional. Tareferos, productores, cooperativas, secaderos y representantes del Gobierno de Misiones llevaron sus reclamos directamente ante el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta. Del otro lado, voceros de la industria, el Gobierno de Corrientes y el propio presidente del Inym respaldaron la gestión, lo que acentuó la tensión al interior del sector.
Jorge Skripczuk, presidente de la Asociación Civil Impulso Yerbatero, aseguró en diálogo con LT17 Radio Provincia de Misiones que el encuentro «no arrojó avances para restituir las facultades del Inym» y cuestionó que «convocaron para decir que no van a retroceder ante el pedido de devolución de las facultades del Instituto».
Skripczuk vinculó la caída de precios de la hoja verde con el DNU 70/2023 y advirtió que el impacto sobre la economía provincial es enorme: «Aproximadamente 400 mil millones de pesos es lo que deja de circular en la economía misionera». Y agregó: «Al productor solo le quedan las migajas».
Sobre los valores actuales, el dirigente explicó que la situación varía según la zona: «Van desde $240 en pago semanal, a lo que hay que descontar costos de cosecha y corresponsabilidad gremial. Hay lugares que pagan $270 o $280, pero en pagos diferidos a 30, 60 o 90 días». Según su estimación, el precio por kilo de hoja verde debería rondar los $700 —equivalente a 50 centavos de dólar— para que la producción sea sostenible.
Skripczuk también anticipó que la crisis se profundizará este año: «Todas las economías regionales están en una situación idéntica. Este año la crisis se va a sentir mucho más porque habrá un faltante de yerba, y más si se viene lo de El Niño con muchas lluvias». Y señaló que «hay una merma muy grande de los yerbales en la producción de hoja verde. No hay motivos para tirar los precios para abajo, porque en la góndola los precios siguen idénticos y hasta en algunos casos se van incrementando».
En ese marco, el sector productivo entregó a Sturzenegger un documento que cuestiona los resultados de la desregulación. El escrito, titulado «Evaluación de los efectos del DNU 70/23 sobre el funcionamiento del mercado yerbatero y propuestas para la reconstrucción de un marco competitivo», fue consensuado por las asociaciones de productores y presentado por Roberto Ferreyra, director por la Producción en el Inym, durante una reunión en el Salón Fers de la Secretaría de Agricultura de la Nación, en Buenos Aires.
El documento sostiene que, si bien el DNU 70/2023 fue presentado como una medida para promover la competencia y mejorar la eficiencia del mercado, «la evidencia empírica demuestra que la política de desregulación no produjo un mercado más eficiente, sino una profunda transferencia de ingresos desde la producción primaria hacia otros eslabones de la cadena, sin que ello se tradujera en un beneficio equivalente para el consumidor».