Un proyecto de emergencia para el sector yerbatero ingresó a la Legislatura de Misiones y reabrió el debate sobre el precio de la hoja verde. La Asociación Civil Impulso Yerbatero puso una cifra concreta sobre la mesa: el kilo debería pagarse alrededor de $700 para que una chacra sea viable, mientras que hoy los productores reciben entre $230 y $270, según informó la propia organización.
Jorge Skripczuk, presidente de la entidad, dialogó con FM 89.3 Santa María de las Misiones y describió el proyecto como «un intento más» de encontrar alivio para productores y tareferos tras meses de gestiones sin resultados. Según su diagnóstico, las organizaciones del sector vienen «golpeando puertas por todos lados» sin encontrar respuesta del Gobierno nacional, al que calificó como ausente frente a la crisis.
Skripczuk describió una situación social cada vez más grave en el interior provincial. Relató testimonios de tareferos que hablan de compartir una chipa amasada entre cuatro personas. «Es triste, muy triste lo que está sucediendo», afirmó.
El dirigente vinculó ese deterioro con la caída del precio de la materia prima y cuestionó declaraciones del diputado Núñez, quien anticipó una posible «explosión» futura de la actividad yerbatera. Skripczuk planteó quién absorberá las consecuencias del desajuste actual y señaló que hoy el costo lo pagan el productor y el tarefero, con la incógnita de si más adelante el impacto se trasladará también al consumidor.
La propuesta apunta a productores de hasta 50 hectáreas y plantea que sea el Estado provincial el encargado de ejecutar el mecanismo de precio sostén. Skripczuk explicó que los valores actuales varían levemente según los plazos de pago —cuanto mayor el plazo, algo más alto el precio nominal—, pero que eso no cambia el problema de fondo: los costos de producción están muy por encima de lo que se cobra.
Consultado sobre por qué no fue posible un acuerdo dentro de la propia cadena yerbatera, Skripczuk sostuvo que «los que marcan la cancha son las grandes industrias», quienes tienen mayor capacidad para fijar las condiciones comerciales y los valores que reciben los productores.
El proyecto no se limitaría al precio de la hoja verde. Entre los planteos presentados también figuran paliativos para la situación financiera de los productores, muchos de los cuales acumulan deudas como consecuencia de la caída de ingresos. La expectativa de Impulso Yerbatero es que el mecanismo esté operativo para la próxima zafra.
Skripczuk advirtió que el margen para las demoras es escaso. La situación en las chacras es «caótica», según sus palabras, y se agrava especialmente en las zonas productivas del interior. Numerosas explotaciones están con menor mantenimiento o prácticamente abandonadas: la caída de ingresos impide fertilizar, podar, mantener caminos internos o contratar mano de obra.
En paralelo al trámite legislativo, los productores evalúan llevar el reclamo a distintos puntos de la provincia. Skripczuk confirmó que desde Impulso Yerbatero trabajan en la posibilidad de movilizarse hacia Puerto Iguazú en coincidencia con la visita prevista del presidente Javier Milei. «No sé si vamos a llegar a Iguazú, pero vamos a visibilizar desde donde sea», expresó. La organización aún no recibió información oficial sobre posibles restricciones a las manifestaciones, aunque Skripczuk reconoció que existen sospechas sobre eventuales limitaciones al ingreso.
El proyecto ya tomó estado parlamentario y deberá atravesar el análisis de la Cámara antes de avanzar hacia la reglamentación. El debate legislativo será el que defina cuáles paliativos se incorporan y cómo se aplicarán.
Con informacion de Primera Edicion.