Proponen convocar a un nuevo plebiscito para consultar sobre la construcción de la represa Corpus en Pindo-í

La represa Corpus Christi volvió a la agenda política de Misiones. Esta semana ingresó a la Cámara de Representantes un proyecto de comunicación impulsado por el diputado provincial Martín Arjol junto a otros legisladores, en el que solicitan al Poder Ejecutivo provincial que convoque a un nuevo plebiscito para consultarle a la ciudadanía si está de acuerdo con construir una central hidroeléctrica en el emplazamiento de Pindo-í, en la localidad de Corpus.

La iniciativa llega luego de una serie de conversatorios y encuentros realizados en los últimos meses, donde especialistas, técnicos, dirigentes políticos y representantes de distintos sectores discutieron el futuro energético de la provincia. En esos espacios volvió a plantearse la dependencia de Misiones respecto del Sistema Interconectado Nacional, del que la provincia se alimenta prácticamente de forma exclusiva a través de un único punto de conexión. También se abordaron los antecedentes de Yacyretá y las posibles implicancias ambientales y económicas de avanzar con una obra de esta magnitud sobre el río Paraná.

En los fundamentos del proyecto, los legisladores describen la situación energética provincial como «crítica» y señalan que ese único punto de ingreso de energía genera vulnerabilidad y está vinculado a los cortes que se registran con frecuencia en distintas zonas del territorio. También apuntan a déficits de planificación, mantenimiento e infraestructura en el sistema eléctrico local.

Según el texto parlamentario, el aprovechamiento hidroeléctrico en Pindo-í tendría una potencia instalada de 2.880 megavatios y una inversión estimada en 4.100 millones de dólares. Los autores del proyecto sostienen que la obra podría aportar cerca del 10% de la energía del país y que traería consigo inversiones complementarias en rutas, agua potable, saneamiento, hospitales y redes eléctricas. También destacan el potencial impacto en materia de empleo y la posibilidad de atraer nuevas industrias, en particular del sector forestoindustrial.

Uno de los argumentos centrales de la propuesta es que el contexto actual difiere sustancialmente del que existía en 1996, cuando los misioneros rechazaron en plebiscito la construcción de la represa en el emplazamiento de Itacuá. Los impulsores del proyecto señalan que la finalización de Yacyretá modificó la percepción social sobre este tipo de emprendimientos, mencionando las obras e inversiones concretadas en Posadas, Garupá y Candelaria.

El proyecto también plantea que el emplazamiento de Pindo-í tendría un impacto ambiental considerablemente menor al que se preveía para la ubicación original, y que cualquier avance deberá incluir controles, auditorías y mecanismos de fiscalización pública.

«Llegó el tiempo de abordar este debate», sostienen los autores del proyecto, quienes consideran que Misiones debe discutir nuevamente la posibilidad de construir una represa de gran escala como parte de una estrategia de desarrollo energético y productivo para las próximas décadas.

Con informacion de Misiones Online.