El temporal que azotó Misiones durante el fin de semana dejó anegamientos, árboles caídos, cortes de luz y decenas de familias asistidas en distintas localidades. Para el subsecretario de Protección Civil, Enrique Parra, lo ocurrido es apenas el comienzo de un escenario climático más complejo.
«Arrancó El Niño», afirmó Parra en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, y agregó: «Esta fue la primera tormenta del fenómeno de El Niño que veníamos anunciando desde hace tiempo. Y así va a ser, incluso puede ser más intenso todavía».
El funcionario describió que el temporal ingresó a la provincia alrededor de las 20 del sábado por la zona sur, con intensa actividad eléctrica. Lo que lo diferenció de otras tormentas no fue la intensidad puntual sino la persistencia: «Prácticamente desde las 20 horas hasta el mediodía del domingo llovió casi sin parar», señaló.
Ese volumen acumulado fue notable. «Cayeron alrededor de 100 milímetros en menos de 24 horas. El promedio histórico de junio es de aproximadamente 140 milímetros, por lo que en un solo día cayó gran parte de lo que suele llover durante todo el mes», remarcó Parra.
Las consecuencias más importantes se registraron en Irigoyen, donde cayó granizo sobre una zona de chacras y un árbol destruyó el techo de una vivienda. «Hubo varios pueblos afectados, pero nada grave», precisó el subsecretario. También se reportaron lluvias intensas en San Javier, Colonia Aurora y Roca, donde el intendente gestionó recursos para asistencia.
En Posadas, unas quince familias requirieron ayuda por filtraciones y daños menores en techos. «No hubo evacuados, pero sí familias afectadas por goteras o problemas en los techos. Fueron asistidas durante la tarde del domingo», aclaró Parra.
Los cortes de electricidad, provocados por la caída de árboles sobre tendidos eléctricos, se normalizaron rápidamente. «Ya durante la tarde del domingo prácticamente todo el servicio estaba restablecido en la provincia, salvo algunos casos puntuales», indicó el funcionario.
En cuanto a la asistencia, Parra explicó que varía según cada situación. «Cuando se vuela un techo se entregan chapas, tirantes y materiales para reconstruirlo. Pero en este tipo de temporales, donde predominó la lluvia, lo que más se necesita son colchones y frazadas». También se distribuye ropa y módulos alimentarios en coordinación con el Ministerio de Desarrollo Social.
Para este lunes el panorama meteorológico era más tranquilo, pero Parra anticipó que «para el miércoles tenemos anunciado nuevamente tormentas». Ante eso, recomendó a la población permanecer en sus casas durante los episodios de tormenta, alejarse de ventanas, desenchufar artefactos eléctricos, revisar árboles secos cercanos a las viviendas y mantener limpias las canaletas y desagües.
Más allá de los temporales inmediatos, la principal preocupación de las autoridades apunta a las crecidas de los ríos, en particular en la cuenca del Uruguay. Protección Civil ya trabaja con los municipios ribereños en tareas de concientización y planificación. «Se está trabajando con los intendentes y con las familias que viven cerca del río para que vayan pensando alternativas de autoevacuación ante eventuales crecidas importantes», indicó Parra.
El funcionario reconoció que en localidades sin antecedentes de fenómenos climáticos severos la tarea es más difícil. «Hay municipios donde nunca ocurrió un fenómeno climático severo y cuesta mucho generar conciencia. Incluso algunos intendentes nos dicen que nunca vivieron una tormenta importante en sus localidades», señaló.
Lo más delicado, advirtió, está por venir. «Se estima que entre septiembre y noviembre podrían registrarse las crecientes más importantes vinculadas al fenómeno de El Niño», afirmó. Y cerró con una advertencia clara: «Esto recién empieza y debemos estar preparados».
Con informacion de Primera Edicion.