Propietarios de pymes en Misiones vienen advirtiendo sobre un problema que se suma a la caída en las ventas y la pérdida de rentabilidad: la presión recaudatoria de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que según denuncian puede terminar en un juicio con embargo de cuentas bancarias por una demora de menos de dos semanas en el pago de un impuesto.
De acuerdo con lo que señalan desde el empresariado misionero, el mecanismo funciona así: cuando se cumple un vencimiento impago, ARCA emite una intimación electrónica que le otorga al contribuyente apenas 48 horas para regularizar la situación. Si no paga en ese plazo, el expediente pasa al área de jurídicos, que inicia un proceso legal contra el deudor.
Ese proceso judicial suma punitorios y honorarios de abogados a la deuda original. En menos de dos semanas desde la apertura del expediente, según describen los empresarios, ARCA embarga todas las cuentas bancarias del deudor, lo que les impide transferir fondos a proveedores o acceder al dinero depositado por sus clientes.
Una vez que el empresario abona el impuesto vencido, la liberación de los embargos puede demorar hasta 48 horas hábiles adicionales, y ese trámite implica un costo extra de hasta el 10% del total adeudado en concepto de honorarios para los abogados del organismo. Según el ejemplo que manejan en el sector, una deuda de 10 millones de pesos puede terminar con un abogado cobrando un millón de pesos por un trámite burocrático.
«Los abogados de la AFIP están haciendo un gran negocio», alertan desde el sector, donde sostienen que más que una urgencia recaudatoria, lo que se percibe es que los letrados del organismo se aprovechan de la crisis del sector para construir un negocio personal muy redituable.
El tema será abordado este jueves por la Confederación Económica de Misiones (CEM) en reuniones programadas en Oberá y San Vicente.
Con informacion de Misiones Online.