El conflicto por el cierre de las sucursales de Musimundo en Misiones entró en una nueva etapa tras la declaración de quiebra de Carsa, la empresa vinculada a la cadena de electrodomésticos, por parte de la Justicia del Chaco.
Según informó Agustín Gómez, secretario adjunto del Centro de Empleados de Comercio de Posadas (CECP), el conflicto alcanza a 110 trabajadores en toda la provincia, de los cuales 25 pertenecen a Posadas. En la capital, los locales afectados eran los ubicados sobre la avenida Uruguay y la calle Bolívar. El resto de los afectados se distribuye en distintas localidades del interior, en el marco de un cierre que también impactó en sucursales de Chaco, Corrientes y Formosa.
La semana previa estuvo marcada por cierres intempestivos, despidos comunicados verbalmente y la falta de respuestas sobre el pago de salarios e indemnizaciones. El jueves se celebró una audiencia en el Ministerio de Trabajo provincial, a la que la empresa no se presentó pese a haber sido notificada.
Gómez explicó que Carsa había intentado sostener un concurso preventivo para negociar con trabajadores y acreedores, pero la Justicia resolvió avanzar directamente hacia la quiebra. Según el dirigente sindical, la cobertura mediática de los cierres y despidos en Misiones tuvo incidencia en esa decisión.
«Producto de la información que trascendió en los medios sobre los despidos que se dieron en la provincia y los cierres intempestivos, de la manera en que se llevaron adelante, deciden directamente quebrar la empresa», afirmó Gómez.
A partir de esa resolución judicial se inició el proceso de identificación y resguardo de activos. «Se enajenan todos los bienes, se empezaron a secuestrar vehículos y camiones, a embargar cuentas bancarias y también se están llevando adelante embargos en los locales que tenía Carsa a lo largo de todo el NEA», detalló el secretario adjunto.
Dentro del proceso de quiebra, los créditos laborales tienen prioridad por el carácter alimentario de los salarios. «La idea de la Justicia es embargar todo, ver qué tienen en cuanto a fondos y créditos para, en primer lugar, tratar de pagar a quienes más necesitan ser pagados, que son los trabajadores», sostuvo Gómez.
El abogado del CECP ya tomó contacto con el síndico que interviene en Chaco y prepara la presentación de los créditos laborales correspondientes a los trabajadores representados por el gremio. La documentación deberá incluir deudas por último salario, vacaciones, aguinaldos pendientes e indemnizaciones, cuyos montos variarán según la antigüedad de cada empleado. Algunos llevaban entre 15 y 30 años en la empresa. El plazo para presentar la información vence el 6 de noviembre.
«El monto exacto varía, porque la indemnización depende de la antigüedad de cada uno. Se va a armar toda esa información y se la enviará al síndico», precisó Gómez.
No todos los afectados serán representados por el CECP: algunos optaron por abogados particulares y otros pertenecen a distintas organizaciones sindicales.
Aunque la quiebra abre una vía para intentar recuperar lo adeudado, no implica una solución inmediata. Los extrabajadores siguen sin empleo, sin haber cobrado íntegramente lo que se les debe y sujetos ahora a los tiempos del proceso judicial. «Esa es la preocupación. Lamentablemente, ahora entran los plazos judiciales», reconoció el dirigente.
Gómez describió la situación económica crítica que atraviesan muchas de las familias afectadas. «El jueves estuvimos en el Ministerio y algunos me decían: ‘Agustín, debo la luz, el agua, la tarjeta, no tengo ningún peso, no tengo para la comida de mis hijos’. Es una preocupación muy compleja la de cada uno de ellos. Están viendo cómo hacer para sobrellevar este momento», relató.
El caso de Eldorado ilustra los riesgos del proceso: trabajadores de una sucursal cerrada meses atrás habían aceptado cobrar sus indemnizaciones en 12 cuotas, pero denunciaron que los primeros pagos comprometidos no se efectivizaron.
Consultado sobre la posibilidad de que situaciones similares se repitan en otros comercios, Gómez evitó mencionar empresas pero advirtió que el sindicato recibe consultas frecuentes de empleados preocupados por sus fuentes laborales. «La situación está complicada en todo el comercio en general. Seguramente van a ir apareciendo casos de estas características. Día a día nos llega información de compañeros que nos comentan la situación de sus comercios», señaló.
Con informacion de Primera Edicion.