Gustavo Costas dejó de ser el entrenador de Racing Club este sábado. La decisión fue tomada por el presidente Diego Milito y el director deportivo Sebastián Saja, y fue comunicada al técnico después de la práctica matutina, sin que hubiera señales previas de un desenlace tan inmediato.
La gota que rebalsó el vaso fue el empate ante Caracas que dejó a la Academia afuera de la Copa Sudamericana, aunque el trasfondo es un semestre marcado por los malos resultados. Costas, que había renovado su vínculo hasta 2028 y aún tenía dos partidos por delante antes del receso, quedó desvinculado pese a ese contrato vigente.
Tras la igualdad ante el conjunto venezolano, el propio técnico había admitido en conferencia de prensa: «En caliente no se pueden tomar esas decisiones. Uno tiene que parar y después ver». También había asumido la responsabilidad por el flojo rendimiento del equipo: «El culpable de lo que pasó este semestre fui yo».
El ciclo de Costas había tenido momentos de alto vuelo: bajo su conducción Racing conquistó la Copa Sudamericana y la Recopa Sudamericana. Pero el primer semestre del año mostró una cara diferente. El equipo arrancó con tropiezos en el Torneo Apertura, luego se recuperó con una racha de nueve partidos sin derrotas, pero la caída en el clásico ante Independiente marcó un quiebre del que nunca pudo salir.
Desde ese partido, Racing ganó apenas dos de sus últimos once encuentros: frente a Independiente Petrolero en la Sudamericana y ante Estudiantes de La Plata en octavos del Apertura. Las eliminaciones posteriores ante Rosario Central en el torneo local y ante Caracas en el certamen continental terminaron de definir la situación.
La salida generó fuerte impacto entre los hinchas, dado el vínculo histórico de Costas con el club y la reciente renovación de contrato que lo unía a la gestión de Milito.
Con informacion de Misiones Online.