Al amanecer del jueves, los equipos de emergencia lograron retirar los cuerpos de las siete personas que murieron el miércoles en el accidente de un helicóptero en Valle Fértil, San Juan. El operativo se había suspendido el día anterior por la baja visibilidad y las condiciones extremas del terreno, cercano al Parque Provincial Ischigualasto.
La aeronave cayó en Los Arrieros, un paraje ubicado en la zona fiscal conocida como Caballo Anca, entre los departamentos de Valle Fértil y Jáchal. El impacto ocurrió en una quebrada próxima al nacimiento de las Barrancas Coloradas, a unos diez kilómetros del último punto accesible para vehículos. Efectivos de Gendarmería Nacional, Policía de San Juan, bomberos y autoridades judiciales participaron del rescate.
Pasadas las trece horas, el personal especializado trasladó los cuerpos a pie hasta vehículos Unimog de Gendarmería, los únicos aptos para circular en ese terreno. Desde allí se organizó una caravana hasta el ingreso del parque provincial, donde se instalaron morgueras provisorias para las primeras actuaciones forenses y judiciales.
Entre las víctimas figuraban funcionarios de la Secretaría de Estado de Seguridad y Orden Público de San Juan: Marcelo Videla, subjefe de la Policía provincial; Rubén Castro, jefe de Bomberos; Carlos Heredia, director de Protección Civil; y Jorge Carbajal, subjefe de Bomberos. También fallecieron Andrés Bosch, coordinador de la Región Centro del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, y Rodrigo Aimetta, instructor técnico y jefe de brigada nacional del mismo organismo. El piloto era Matías Valenzuela. Todos participaban de una actividad de formación y apoyo al combate de incendios forestales.
El helicóptero Bell 412 tuvo su último contacto a las 10:26 del miércoles, cuando volaba a 3724 pies de altitud y a una velocidad de aproximadamente 81 kilómetros por hora.
Las pericias forenses y aeronáuticas avanzan en la capital provincial para determinar las causas del siniestro y permitir la entrega de los restos a los familiares.