Diego Santilli tiene sobre su escritorio la primera negociación política de peso desde que asumió la Jefatura de Gabinete: lograr una reforma electoral que el Gobierno quiere aprobar antes de que el Presupuesto 2027 acapare la agenda legislativa. La meta es llegar a agosto con los votos necesarios en el Senado y convertir el debate sobre las PASO, la boleta única y las colectoras en un resultado concreto para la Casa Rosada.
Según informó El Cronista, Santilli apunta a llevarle a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, la aprobación de una reforma que funcione como señal de capacidad de gestión y negociación con el Congreso y las provincias.
El escenario social no ofrece un respaldo unánime. Una encuesta de la consultora Casa Tres, realizada entre el 23 y el 30 de junio de 2026 sobre 2.360 casos, reveló que el 44% de los argentinos apoya eliminar las PASO, el 39% se opone y el 17% no tiene una posición definida. La diferencia es estrecha, pero algunos segmentos muestran adhesiones más marcadas.
Entre los varones y entre los mayores de 60 años el apoyo a la eliminación alcanza el 49%. En el interior del país llega al 46%, y en los sectores de mayor nivel socioeconómico trepa al 62%. El dato más alto aparece entre los votantes de Javier Milei: el 70% de ese universo se manifestó a favor de terminar con el sistema de primarias vigente desde 2009.
La encuesta le da al Gobierno un argumento, pero no un consenso amplio. Por eso, la suerte de la reforma dependerá menos de la opinión pública que de lo que se acuerde en el Congreso y con los gobernadores.
Tras un encuentro en Casa Rosada encabezado por el propio Milei, Santilli se reunió con la senadora Patricia Bullrich y con los 44 legisladores del bloque oficialista, que incluye representantes del PRO, la UCR y bancadas provinciales.
Del lado de los gobernadores, sin embargo, ya apareció una condición concreta: la reincorporación de las listas colectoras al sistema electoral nacional. A cambio de eso, varios mandatarios estarían dispuestos a acompañar la suspensión de las PASO, en lugar de su eliminación definitiva.
Las colectoras son el mecanismo que permite a distintos partidos presentar listas propias para cargos legislativos o provinciales mientras confluyen en una misma candidatura presidencial. Ese sistema estuvo vigente hasta que Mauricio Macri lo eliminó por decreto en 2019. Para los gobernadores aliados, recuperarlo tendría un valor estratégico de cara a 2027: les permitiría sumar votos a la boleta de Milei sin resignar autonomía en sus propias listas.
Con esa alternativa en juego, la propuesta de la UCR de convertir las PASO en un sistema voluntario quedó desplazada a un segundo plano.
La negociación incluye además otros puntos del sistema electoral, entre ellos la boleta única. Allí también se medirá el margen de maniobra de Santilli. Su desafío no es solo juntar votos para modificar las primarias, sino demostrar que puede conducir una negociación compleja con una sociedad sin consenso claro, un oficialismo que necesita mostrar resultados y gobernadores que ya dejaron en claro que ningún apoyo será gratuito.
Con informacion de Primera Edicion.