Rocco tiene siete años y toda su vida transcurrió entre las calles del barrio que rodea las esquinas de Brasil y Derqui, a metros de la avenida Lavalle, en Posadas. Aunque nunca tuvo un dueño que se hiciera cargo de él, cuatro familias de la cuadra lo alimentaron, desparasitaron y vacunaron desde que era cachorro. Ahora, quienes lo conocen de toda la vida quieren encontrarle un hogar definitivo.
Claudia Marelli es la vecina que encabeza la campaña de adopción. Explica que Rocco siempre fue un perro comunitario, pero que en los últimos tiempos su comportamiento cambió de manera preocupante.
«Se volvió vago. Antes no salía del barrio, de esta cuadra. Pero de golpe comenzó a desaparecer durante dos, tres días. En todas las redes veíamos que decían perro perdido y Rocco andaba por la Costanera, andaba por el Hospital, andaba por el Sanatorio Posadas, así por diferentes lados y bastante distantes desde el barrio, y volvía a los dos, tres días», contó Marelli.
La última vez que se alejó, Marelli lo encontró en el semáforo de Colón y Catamarca. Una pareja de jóvenes lo acompañó de regreso al barrio. Desde entonces, el perro permanece en la casa de la vecina, aunque la situación no puede prolongarse indefinidamente.
«Acá sigue. Hace más de dos semanas Rocco está acá en casa, pero lamentablemente yo no puedo tenerlo porque Rocco se vuelve territorial. Yo tengo un nieto de nueve años y él gruñe a los niños. No sé cómo puede llegar a reaccionar», explicó.
Entre los cuatro vecinos que comparten su cuidado se reparten las tareas: uno le cocina, otro le da balanceado, una señora llamada Susana lo desparasita y otra vecina, Mirta, también colabora. Recientemente lo vacunaron contra la rabia.
A pesar de esa red de contención, el riesgo en la calle creció. Rocco desarrolló la costumbre de correr detrás de los vehículos e intentar morder las ruedas, una conducta que lo expone constantemente a accidentes.
«Lo ideal es que no salga más a la calle. La calle es un peligro para él. Lo ideal es que tenga una casa con patio. Rocco necesita correr, pero necesita mucho amor porque él busca amor, se sube al sillón, sube a la cama. Rocco es un perro que está acostumbrado a vivir con personas y vivir en la casa», señaló Marelli.
No es la primera vez que intentan darlo en adopción. Tiempo atrás alguien se comprometió a llevarlo, pero a los pocos días Rocco volvió al barrio sin que esa persona respondiera más los mensajes.
«Nunca sabemos qué pasó con esa persona. Nunca más nos respondió un mensaje. Por eso queremos compartir la adopción de Rocco para que encuentre un hogar definitivo. Tiene siete años. Ya es momento de que esté en paz en una casa», dijo Marelli.
Los vecinos aclaran que el perfil de adoptante ideal es una familia sin niños pequeños, con paciencia para el período de adaptación y con espacio para que el animal pueda moverse. Quienes estén interesados pueden comunicarse al 3764-572636.
Con informacion de Misiones Online.