La crecida del río Uruguay tiene en alerta a San Javier. El municipio mantiene un seguimiento permanente de la situación junto a Prefectura, Gendarmería, Ejército, Policía de Misiones y áreas de Salud Pública, ante la posibilidad de que el caudal continúe subiendo en las próximas horas.
El intendente Matías Vilchez explicó en declaraciones a la FM 89.3 Santa María de las Misiones que la situación venía siendo monitoreada desde hacía semanas, pero que se agravó con las precipitaciones de las últimas 24 horas: en una sola jornada cayeron casi 200 milímetros, y hacia las 9 de la mañana ya se contabilizaban 147 milímetros acumulados. Ese volumen superó la capacidad del sistema de desagües pluviales y generó inconvenientes en varios sectores de la localidad.
Hasta el momento no hubo reubicaciones de familias, aunque el municipio recorrió viviendas afectadas para relevar daños y atender necesidades inmediatas. Sin embargo, Vilchez fue claro respecto de la conducta que espera de los vecinos en zonas vulnerables: «La gente debe estar atenta y no esperar hasta último momento para salir», advirtió, al señalar que una evacuación tardía complica la logística y eleva el riesgo de pérdidas materiales.
En cuanto a los umbrales de alerta, el intendente precisó que los primeros inconvenientes en San Javier aparecen cuando el río se ubica entre los 8 y 10 metros, aunque en ese rango todavía no hay una gran cantidad de viviendas comprometidas. Entre los 10 y 12 metros se activan los operativos de reubicación.
La localidad tiene experiencia reciente con crecidas importantes. En 2023 el Uruguay registró tres subas significativas que afectaron a la ciudad. La última inundación de gran magnitud ocurrió en 2014, cuando el río alcanzó aproximadamente 15,69 metros y provocó daños en buena parte de los barrios periféricos. «San Javier está totalmente rodeado por río», resumió Vilchez para explicar la vulnerabilidad estructural de la localidad.
El seguimiento del río se realiza a diario a través de un grupo de WhatsApp con Prefectura, donde se comparten datos climáticos y la evolución del caudal. La principal referencia que monitorean desde San Javier es la represa Chapecó, en Brasil, cuyos movimientos pueden incidir en el comportamiento del Uruguay aguas abajo. Vilchez aclaró que el impacto de una eventual liberación de agua no llega primero a San Javier sino a El Soberbio, lo que le otorga a la localidad una ventana de alerta de aproximadamente 24 horas.
En ese contexto, también se dispuso el cierre preventivo del paso internacional San Javier-Porto Xavier. La medida se suma a los cierres anunciados este martes en los pasos Alba Posse-Porto Mauá y Panambí-Porto Vera Cruz, como parte de un escenario más amplio sobre toda la costa del río Uruguay.
De cara a una eventual emergencia, el personal de Salud permanece en alerta para operativos de vacunación y Desarrollo Social se prepara para atender necesidades básicas. El municipio también prevé la intervención del veterinario local para la atención de animales, un punto que en crecidas anteriores generó complicaciones. Desde la Provincia se informó que las escuelas serán los espacios destinados a recibir a las familias que deban ser evacuadas.
Vilchez también planteó una mirada estructural sobre los problemas de San Javier. Señaló que la ciudad creció durante años sin una planificación urbana adecuada, con decisiones tomadas por distintos actores políticos y muchas veces sin el asesoramiento técnico necesario. Eso dejó tres o cuatro barrios expuestos a las inundaciones cada vez que el Uruguay crece, además de un puerto sin alternativa de cruce que permita mantener la conectividad en estos escenarios.
«La planificación urbana pasa a otro plano y después tenés problemas difíciles de sortear», planteó el intendente, quien además es médico y señaló que para abordar estas cuestiones se apoya en profesionales especializados.
Como aspecto positivo respecto de crecidas anteriores, Vilchez destacó que el suministro eléctrico ya no representa un problema estructural durante las emergencias hídricas, y que hoy existe una logística más ordenada para asistir a eventuales evacuados. Aclaró, sin embargo, que ese avance es producto de un trabajo técnico acumulado dentro del comité de crisis y no de una sola gestión.
Con informacion de Primera Edicion.