Se formalizó la ruptura del oficialismo en la Cámara de Representantes de Misiones

La política misionera atraviesa una reconfiguración de fondo. El gobernador Hugo Passalacqua formalizó su renuncia al partido Encuentro Misionero, conducido por Carlos Rovira, institucionalizando una ruptura que venía gestándose en los pasillos del poder provincial.

El quiebre tuvo su expresión concreta el viernes en la Cámara de Representantes, donde se creó el bloque Movimiento por lo que Viene, encabezado por Juan José Szychowski. Con 17 bancas, esta nueva fuerza pasó a ser la primera mayoría legislativa de la provincia, relegando al espacio roviriísta a apenas seis diputados: el propio Rovira, Paula Franco, Sebastián Macias, Lilian Tartaglino, Horacio Martínez y Heidy Schierse.

El bloque de Szychowski está integrado por Arabela Soler, Rudi Bundziak, Enio Lemes, Carmen Méndez Azón, Alicia Zalezak, Hugo Benítez, Roque Soboczinski, Anazul Centeno, José Luis Pastori, Blanca Núñez, Rita Flores, Juan Alberto Ahumada, Juan Manuel Rodríguez, Alejandro Arnhold y Carolina Butvilofs. No se descarta que en los próximos días se sumen nuevas incorporaciones provenientes de Encuentro Misionero, lo que ampliaría aún más la nueva bancada.

Este reacomodamiento en la Legislatura misionera se produce en un contexto nacional de reconfiguración política más amplia, con el Gobierno de Javier Milei enfocado en la estrategia electoral de cara a 2027 y con dificultades crecientes en el Congreso. En el Senado, el oficialismo debió resignar los artículos más controversiales de su proyecto de desregulación para obtener la media sanción de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, eliminando los capítulos sobre venta de tierras a extranjeros y modificaciones a la Ley de Manejo del Fuego.

En el plano económico, proyecciones de cinco consultoras privadas indican que el PBI argentino habría caído entre 0,5% y 1% en el segundo trimestre de 2026 respecto al primero, resultado que contrasta con la expansión del 0,6% que anticipaba el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central en junio.

Fernando Marull, de FMyA, estima la caída más pronunciada, del 1% trimestral, afectada por el freno de la industria, la construcción y el comercio. Lorenzo Sigaut Gravina, de Equilibra, proyecta un descenso del 0,8% trimestral y advierte que, fuera del agro, la minería y la energía, el resto de la economía está estancado, con destrucción de empleo formal de calidad reemplazado por monotributo e informalidad. Invecq y EcoGo coinciden en una baja del 0,6%, mientras que Salvador Vitelli, del Romano Group, ofrece la estimación más moderada: 0,5% de caída trimestral con una suba interanual del 1,5%.

El consumo privado también mostró señales de deterioro. La Universidad Di Tella registró en julio una caída mensual del 4,8% en el índice de confianza del consumidor.

En materia social, estimaciones del Observatorio de la Deuda Social de la UCA basadas en datos del INDEC indican que en el primer trimestre del año la pobreza alcanzó el 30% y la indigencia el 6,5%, con unos 1,3 millones de personas que habrían caído bajo la línea de pobreza desde finales de 2025. La informalidad laboral llegó al 44,2% y el coeficiente de Gini empeoró de 0,435 a 0,442.

El sitio Chequeado.com analizó declaraciones del presidente Milei en una entrevista con Luis Majul y calificó como «engañosas» o «exageradas» varias de sus afirmaciones. Sobre la pobreza, Milei sostuvo que «heredamos 57% y ahora son 29%», pero Chequeado señaló que la base utilizada fue una proyección de la UCA que la propia institución corrigió a 54,8%, y que el último dato oficial del INDEC ubica la pobreza en 28,2%. Sobre el consumo, el Presidente dijo que «está en pico histórico», afirmación que el sitio consideró engañosa porque no evalúa el consumo per cápita. Sobre la presión tributaria, Milei afirmó haber bajado impuestos «3 puntos del PBI», pero según el IARAF la reducción efectiva fue de 1,1 puntos entre 2023 y 2025, con una proyección total de 1,8 puntos para todo el ciclo. Sobre los salarios en dólares, dijo que «son los más altos desde 2017», pero Chequeado advirtió que la comparación nominal no refleja el poder adquisitivo real: ajustados por inflación, los salarios del sector privado muestran una pérdida del 11,8% respecto a diciembre de 2017.

Con informacion de Primera Edicion.