Seis familias de San Pedro crearon su propia marca de yerba mate para enfrentar la caída de precios

Frente a la caída en el precio de la hoja verde de yerba mate, un grupo de pequeños productores de San Pedro decidió tomar otro camino: envasar y comercializar su propia marca. La iniciativa se llama ‘Sabores de mi tierra’ y reúne actualmente a seis familias que producen, envasan y distribuyen yerba de manera artesanal desde sus chacras.

«Hace ya varios meses empezamos a vender y está saliendo muy bien. La gente quiere probar. Es yerba de mi chacra. Empezamos con esto porque los secaderos pagan muy poco por la hoja verde, y con esto nos vamos defendiendo mejor», explicó Eugenio Lestes, agricultor referente de la agroecología y del Movimiento de Semillas Nativas y Criollas.

Las familias involucradas integran la Cooperativa Unión Campesina y la organización Productores Unidos, de ruta 20. Según relató Pilar Cifuentes, del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), la idea surgió en asamblea cuando algunos productores empezaron a plantear la posibilidad de eliminar sus yerbales ante la crisis del sector. «Ante la crisis yerbatera, había compañeros que decían que iban a eliminar sus yerbales y entonces, reunidos en asamblea, fuimos pensando alternativas para salir adelante y surgió crear marca propia de yerba mate envasada», señaló.

El MTE, organización que acompaña el proyecto junto a la Cooperativa Mundo Agrario, nuclea a personas que, según su propia descripción, fueron afectadas por políticas neoliberales. Desde la organización vinculan el contexto de crisis yerbatera con la desregulación económica impulsada por el gobierno nacional, que habría provocado una baja abrupta en el precio del kilo de hoja verde.

Todo el proceso, incluyendo el empaquetado, se realiza de forma artesanal. El producto se enmarca en la economía popular y el kilo se comercializa a 4.500 pesos.

Para la distribución, el grupo se apoya en una red de contactos vinculados a espacios culturales. Hoy el producto llega a Buenos Aires, al Mercado Concentrador y la Casa Artigas de Eldorado, y al Centro Cultural Yopará de San Pedro. El objetivo próximo es expandirse a Puerto Rico, Oberá y Posadas.

«Nuestra yerba es agroecológica, secada de forma artesanal y con el trabajo rural que cuida la tierra, que cuida la naturaleza», destacó Lestes. Cifuentes, por su parte, indicó que a medida que la marca y la comercialización se consoliden, más familias se irán sumando al proyecto.