Siete muertos en un fin de semana: una jueza de Posadas advierte que el problema vial va más allá de los controles

Siete muertos en menos de 24 horas. Ese fue el saldo de los siniestros viales registrados el último fin de semana en Misiones, una cifra que volvió a instalar la discusión sobre qué tan lejos está la provincia de revertir su situación en materia de seguridad vial.

La jueza de Faltas de Posadas, Bettina Balbachán, se refirió al tema en una entrevista con FM de las Misiones y planteó que el problema no se agota en el incumplimiento de las normas. Para la magistrada, lo que está en juego es una transformación de fondo en la manera de conducir y de relacionarse en la vía pública.

Balbachán pidió no reducir los hechos a estadísticas. «Los números son solo eso. Detrás de esos números hay vidas, hay historias, hay proyectos truncos, hay familias», expresó, y fue taxativa al rechazar la palabra accidente: «No son accidentes, que no son azarosos».

Según su visión, cada siniestro es el resultado de una cadena de decisiones previas: mirar el celular al volante, manejar con sueño, ejecutar un sobrepaso riesgoso. «El siniestro no ocurre en el momento en que está sucediendo, sino que es el resultado de un montón de decisiones previas que tomamos», sostuvo.

Sobre los controles de tránsito, la jueza reconoció su importancia pero relativizó su alcance. Señaló que muchos conductores los evitan coordinándose a través de grupos de mensajería donde comparten la ubicación de los operativos. «No son insuficientes los controles. Es insuficiente la responsabilidad ciudadana antes de salir de las casas», afirmó.

Consultada sobre la posibilidad de endurecer las penas, Balbachán fue clara: el incremento de sanciones no ataca la raíz del problema. «Nunca la pena logra erradicar la causa. Va detrás de las consecuencias», reflexionó. A su criterio, cualquier política pública en la materia debe combinar infraestructura adecuada, campañas permanentes y trabajo educativo sostenido.

La magistrada también abordó el rol de las motocicletas en la siniestralidad provincial y aclaró que la responsabilidad no siempre recae sobre el motociclista, ya que en muchos casos intervienen maniobras imprudentes de otros vehículos. Además, señaló que persisten incumplimientos frecuentes en el uso del casco, el traslado de menores, la documentación y el estado técnico de los rodados.

Respecto del alcohol al volante, tema sobre el que escribió un libro, Balbachán defendió la política de Alcohol Cero. «Objetivamente, el alcohol cero es la mejor opción», aseguró, y remarcó que el desafío es separar culturalmente el consumo de bebidas alcohólicas del acto de conducir. Amplió además el foco a otros factores que afectan la capacidad de manejo: ciertos medicamentos, el agotamiento físico y el consumo de otras drogas.

La jueza recordó también que la licencia de conducir no es un derecho absoluto sino una autorización estatal que puede ser retenida ante infracciones graves o pérdida de aptitudes.

Al cierre de la entrevista, Balbachán sintetizó el desafío colectivo: «Es la decisión de empezar un día a cumplir las normas y no entenderlas ajenas, sino parte de nuestra vida».

Con informacion de Primera Edicion.