Las demoras en el giro de subsidios nacionales tienen en alerta a los bomberos voluntarios de Misiones. Waldemar Laumann, presidente de la Federación Misionera, informó que solo 12 de las 36 asociaciones provinciales que están en condiciones de recibirlos cobraron el aporte. Las restantes 24 continúan esperando, pese a tener la documentación al día.
El dirigente precisó que el problema no es exclusivo de la provincia. Según advirtió, «el Estado nacional solo abonó los subsidios al 46% de las asociaciones de bomberos voluntarios del país», lo que indica que la demora afecta a instituciones de todo el territorio.
Cada asociación que cumple con los requisitos administrativos debería percibir este año un subsidio de $94 millones, destinado a gastos específicos: combustible, seguros, mantenimiento y equipamiento. Laumann aclaró que esos fondos están sujetos a una grilla de gastos permitidos y que las instituciones tienen 265 días para presentar la rendición correspondiente.
La falta de financiamiento tiene consecuencias concretas en el día a día de los cuarteles. Laumann señaló que «varias asociaciones dejaron de cubrir determinados servicios y concentran sus esfuerzos en los incendios estructurales». Al mismo tiempo, explicó que los costos operativos son permanentes: «La autobomba, la unidad de rescate y la ambulancia tienen que cargar combustible, pagar seguro y mantenimiento. El cuartel también paga luz y agua».
A eso se suma el costo del equipamiento personal. Según detalló, vestir completamente a un solo bombero —casco, ropa de protección y botas— demanda alrededor de $17 millones, y cada dotación está integrada por ocho o más integrantes.
A pesar de las restricciones, las intervenciones con riesgo de vida siguen siendo atendidas. «Cuando hay personas atrapadas en un accidente, seguimos haciendo el esfuerzo. La piloteamos vendiendo pollo asado, empanadas, locro y bono colaboración», describió Laumann, al explicar cómo muchas instituciones dependen del aporte de la comunidad para mantenerse operativas.
El dirigente también se refirió a una iniciativa que finalmente no prosperó en el marco de la reforma de la Ley de Manejo del Fuego, que contemplaba redireccionar parte de los recursos del Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios hacia el área de manejo del fuego. «Los fondos que reciben las asociaciones y las federaciones para funcionamiento y capacitación ya son escasos. Si nos sacaban más recursos, la situación iba a empeorar», sostuvo.
Mientras tanto, la inquietud se extiende a otras provincias. Laumann indicó que federaciones de Córdoba, Santa Fe y una entidad de la provincia de Buenos Aires ya evalúan medidas de visibilización. Sin embargo, aclaró que el objetivo no es cortar el tránsito: «La menor intención que tenemos nosotros es salir a molestar a la gente en las rutas». Entre las alternativas que se barajan figura informar la situación mediante cartelería y distribución de folletos, aunque el propio dirigente reconoció que incluso esa opción implica restar personal disponible para atender emergencias.