Tabita Giménez, diseñadora industrial, docente de la Facultad de Arte y Diseño de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) y referente del Ministerio de Industria provincial, fue convocada como disertante de la primera Jornada de Diagnóstico del Diseño Argentino, organizada por la Academia Nacional de Bellas Artes y la Fundación IDA. En ese espacio compartió su mirada sobre el desarrollo del diseño en Misiones y el vínculo entre la gestión territorial y las políticas públicas provinciales.
De regreso a la provincia, Giménez subrayó que el diseño industrial «tiene un papel cada vez más estratégico en el desarrollo productivo y económico de nuestra región» y remarcó que la disciplina va mucho más allá de la estética. «El diseño no se limita a la estética de un producto. Tiene que ver con comprender las necesidades de las personas, mejorar experiencias y aportar soluciones que generen valor», explicó.
Para la profesional, el ejercicio del diseño industrial exige combinar creatividad con viabilidad real. «Un buen diseñador industrial no solamente debe ser creativo. También tiene que resolver una necesidad real y ser posible articular las escalas intermedias en el agregado de valor; es decir, cuando una tabla de madera comienza su proceso de agregado de valor hasta el modelo final hay una complejidad enorme donde es necesario acompañar», señaló.
Giménez, quien también es secretaria de investigación en la Facultad de Arte y Diseño de la UNaM, consideró que Misiones reúne condiciones favorables para consolidar una industria basada en la innovación. «Tenemos materia prima, talento humano y una fuerte identidad regional. El desafío es transformar esas fortalezas en productos con valor agregado y capacidad de competir en otros mercados», afirmó.
Sobre el rol del sector académico, sostuvo que la articulación con la industria es clave: «La universidad tiene mucho para contribuir a la industria, y la industria también tiene mucho para enseñarle a la universidad. Cuando esos dos mundos trabajan juntos, aparecen oportunidades de crecimiento para todos».
En materia ambiental, fue contundente: «La sostenibilidad ya no es una tendencia. Es una necesidad. Los procesos de diseño deben contemplar el impacto ambiental desde el inicio de cada proyecto».
También se refirió al avance de la inteligencia artificial en el sector. Según Giménez, frente a ese contexto el diseñador industrial debe asumir un rol orientador: «Debe ser el traductor, transcriptor, el que oriente y dirija» la relación entre la industria y la tecnología.
Giménez acumula una trayectoria consolidada en el cruce entre el mundo académico y el productivo. Desde 2014 trabaja en el área de Vinculación, Producción y Transferencia de la UNaM, y también participó del Clúster del Grupo 2M en Dos de Mayo, ligado al sector maderero y mueblero. Ha integrado jurados de certámenes nacionales como el concurso «Veta Creativa» de Dimadera y, más recientemente, el Salón del Mueble Argentino 2025 en el marco de la Feria Internacional del Mueble Argentino (FIMAR).
El próximo 18 de este mes viajará nuevamente a Buenos Aires para actuar como evaluadora del «Sello Buen Diseño» (SBD) en la categoría Mobiliario, una distinción de alcance nacional que representa al país en el ámbito latinoamericano.
Con informacion de Primera Edicion.