Textilana en concurso preventivo: quedan 200 trabajadores y los acuerdos de salida se pagan en cuotas

Textilana, la empresa que comercializa la marca Mauro Sergio, lleva más de 45 años en el mercado textil argentino, pero hoy enfrenta uno de sus momentos más críticos. Desde el 20 de abril tiene abierto un concurso preventivo —el proceso judicial que le permite reorganizar sus deudas bajo supervisión y evitar la quiebra— y su planta opera con apenas 200 trabajadores, cuando en 2008 llegó a emplear a más de 800.

El deterioro fue acumulándose a lo largo de los años, pero el delegado gremial e integrante de la Comisión Interna, Mauro Galván, señaló que la apertura de importaciones y la caída del consumo de la actual gestión nacional profundizaron la crisis hasta el punto actual. Solo en lo que va de 2026, según su estimación, entre 40 y 50 personas se desvincularon de la empresa.

«Desde que entró en concurso, no hubo suspensiones ni despidos. Pero estamos viviendo una situación horrible. Casi no hay producción, las chicas las hacen retirar temprano», describió Galván en declaraciones al portal local 0223.

Algunos trabajadores que buscan un acuerdo de salida se encuentran con ofertas que el gremio considera insuficientes. «Salen con caras largas, porque les ofrecen monedas y en cuotas», sostuvo el delegado, quien además cuestionó que la empresa presente esas desvinculaciones como retiros voluntarios: «No es como ellos dicen, un retiro voluntario, porque en esos casos te llevás un dinero, un 70% o 100% de lo que te corresponde y vos podés hacer algo como cuentapropista».

Galván también denunció la falta de comunicación por parte de la conducción. «No quiere ni reunirse con nosotros porque dice que no hay nada qué comunicar», afirmó.

El delegado trazó un recorrido por las distintas etapas de la empresa. Durante la presidencia de Mauricio Macri, a pesar de las dificultades de aquel período, la firma resistió. Con la pandemia, bajo la gestión de Alberto Fernández, la fábrica también se mantuvo en pie. El quiebre, según Galván, vino después: «En la era Milei, bajó el consumo, por consecuente bajaron las ventas. Y comenzaron a no renovar contratos y hubo despidos de la gente con menor antigüedad».

El panorama externo tampoco ayuda. Galván advirtió que «afuera están cerrando un montón de locales de ropa en Mar del Plata y en todo el país», lo que complica aún más las perspectivas para la planta.

El concurso preventivo frenó juicios y embargos y le dio a la empresa un marco para negociar con sus acreedores, pero para los trabajadores ese proceso no se tradujo en ninguna mejora concreta ni abrió canales de diálogo. «La verdad es que ahora la situación es horrible», resumió Galván. Los 200 empleados que aún permanecen en la planta aguardan novedades en medio de una incertidumbre que, por ahora, no tiene fecha de resolución.