A los siete años, Thiago Idigoras se calzó los patines por primera vez en el club donde entrenaba su prima. No lo pensó demasiado: le gustó, a la semana ya tenía su propio par y empezó desde cero. Siete años después, ese impulso inicial lo llevó a clasificar para representar a la Argentina en la Copa Orlando 2027, un torneo internacional que se disputará en enero en Estados Unidos.
El camino tuvo sus tropiezos. En 2022 una lesión en los tendones lo obligó a parar cuando recién empezaba a competir. Pero volvió, y sus entrenadores detectaron rápido el potencial: le recomendaron a su padre que se presentara al Regional para intentar clasificar al Nacional. Así fue. En 2023 compitió por primera vez en un Campeonato Nacional, en Córdoba, y se llevó la medalla de plata.
«La medalla del segundo puesto es la que más quiero porque fue mi primer Nacional. Acá casi no hay chicos contra quienes competir y cuando llegás ahí te encontrás con un montón de rivales. Ahí realmente empezás a medir tu nivel y te termina gustando todavía más competir», contó Thiago.
En 2024 regresó al Nacional y esta vez se quedó con el primer puesto. Durante 2025 siguió acumulando actuaciones destacadas que terminaron de consolidarlo en su categoría.
Thiago vive en Ituzaingó, Corrientes, pero gran parte de su formación deportiva se desarrolla en Misiones. Cada semana recorre unos 100 kilómetros para entrenar en Posadas y otros 120 hasta Apóstoles, donde trabaja con distintos profesores. Ese esquema lo combina con la escuela y las exigencias propias de la competencia.
«Venir a entrenar a Posadas y a Apóstoles me ayuda un montón. Tengo varios profesores que me ayudan en diferentes ámbitos y eso me hace mejorar cada día», señaló el joven.
La clasificación para Orlando llegó tras un stage nacional realizado en Córdoba. Thiago competirá en una categoría cuyos elementos ya viene trabajando en esta temporada, lo que le da confianza de cara al certamen. Será su primera vez fuera del país.
Ahora enfrenta otro desafío: financiar el viaje. La participación implica inscripción, pasajes, alojamiento y otros gastos, con un costo total estimado en alrededor de 7.000 dólares. La familia ya abonó los primeros 1.000 dólares de inscripción y evalúa organizar rifas u otras iniciativas para reunir el resto. El club donde entrena también aportó una colaboración económica, y hay un alias habilitado para quienes quieran ayudar.
Durante las vacaciones, Thiago planea dedicar la mayor parte del tiempo al entrenamiento para llegar en su mejor nivel a Orlando. «Quiero ir con la ilusión de subirme al podio. Me gusta competir y medirme con otros deportistas», afirmó.
Más adelante, su mirada apunta todavía más lejos. «Mi sueño es llegar a competir en World Skate y representar a Argentina en el nivel más alto posible», dijo el patinador que, desde las pistas de Misiones, sigue construyendo una historia que recién empieza.
Con informacion de Misiones Online.