Tiroteo en una escuela de Tailandia dejó al menos nueve muertos, entre ellos el propio atacante

Un tiroteo en una escuela secundaria de la provincia de Nonthaburi, ubicada al norte de Bangkok, dejó al menos nueve muertos y quince heridos este viernes, según informó la Policía de Tailandia.

Entre las víctimas fatales se cuentan tres profesores, tres estudiantes, los abuelos del sospechoso y el propio atacante, identificado como un adolescente de entre 14 y 15 años que cursaba estudios en el mismo establecimiento.

De acuerdo con la versión policial, el joven primero mató a sus abuelos con un arma que les pertenecía y luego se trasladó hasta la institución educativa, donde continuó disparando. Las autoridades informaron que el sospechoso fue abatido por agentes policiales, aunque otros reportes locales señalaron que podría haberse quitado la vida. Las circunstancias exactas de su muerte no fueron confirmadas de manera definitiva.

El hecho ocurrió dentro de la sala de computadores del centro, identificado por medios locales como la Escuela Debsirin Nonthaburi, situada a unos 15 kilómetros al noroeste de la capital tailandesa. Se trata de una institución pública de larga trayectoria, que recibe alumnos de entre 12 y 18 años y a la que asistieron altos funcionarios del país.

Según la información difundida por la Policía en sus redes sociales, dos de los heridos se encuentran en estado crítico. Los quince alumnos lesionados sufrieron sus heridas al intentar escapar del lugar, precisó el viceministro de Interior, Polapee Suwunchwee.

Los primeros reportes policiales sobre el incidente se conocieron alrededor de las 10.00 hora local (03.00 GMT). Los motivos del ataque se desconocen hasta el momento.

El primer ministro Anutin Charnvirakul reaccionó ante la prensa: «Es un incidente terrible. Nunca debió haber ocurrido. ¿Cómo pudo suceder esto en nuestro país?». El mandatario también aprovechó para referirse a la política de armas: «Es por eso que el gobierno no permite la posesión de armas de fuego».

Tailandia registra uno de los índices más altos de armas por habitante de la región. El acceso es relativamente sencillo para personal militar y policial, y la normativa para civiles es considerada laxa. Los tiroteos no son un hecho aislado en el país: en febrero pasado, la directora de una escuela en Hat Yai fue asesinada cuando un hombre irrumpió armado en el establecimiento y tomó como rehenes a docentes y alumnos, quienes fueron liberados posteriormente.