El Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) encendió las alarmas por lo que ocurre en la planta de Yerbatera Misiones SRL, ubicada en Apóstoles y vinculada a la familia del exgobernador Ramón Puerta. Según denunció el gremio, 17 trabajadores de un sector de la empresa acumulan tres quincenas sin cobrar, y otras ocho personas fueron despedidas sin causa en las últimas semanas.
La empresa tiene alrededor de 62 empleados en total. Ariel García Da Rosa, secretario adjunto del STIA en Apóstoles, precisó que el problema salarial afecta a un grupo específico dentro de la firma: «La situación de atrasos salariales se centra puntualmente en 17 trabajadores de un sector de la empresa que no están percibiendo ya al día de hoy. Son tres quincenas las que se le adeuda a esta gente».
El dirigente explicó que, si bien el sindicato había logrado gestionar el pago del aguinaldo a mediados de mes, la situación volvió a agravarse con el cierre de una nueva quincena. «El día sábado cerró otra quincena, o sea que ya hoy estarían de vuelta con tres quincenas atrasadas», señaló.
A los salarios pendientes se sumaron los despidos. García Da Rosa confirmó «el despido de ocho trabajadores sin justa causa» y aclaró que el gremio acompaña a los afectados para garantizarles el cobro de las indemnizaciones. Sin embargo, su preocupación también apunta a quienes siguen trabajando sin recibir sus haberes: «Hoy también nos preocupa la situación de estos compañeros que no están pudiendo llevar el plato de comida a su mesa».
El secretario adjunto describió el estado de ánimo en la planta: «El clima es desesperante en algunos casos, tenemos gente de una edad grande ya y otros chicos que son más jóvenes que tienen carga familiar». Agregó que la situación sorprendió al personal porque «esta empresa nunca había tenido este tipo de inconvenientes».
Ante la falta de respuestas, el STIA formalizó una denuncia y participó de una audiencia ante el Ministerio de Trabajo de la provincia. «Quedamos en una audiencia en el Ministerio de Trabajo porque hicimos la denuncia correspondiente por el atraso salarial», indicó García Da Rosa, quien también reclamó un encuentro directo con los directivos: «Queremos escuchar la palabra de los directivos para ver qué solución tienen en el corto y en el largo tiempo».
Desde el gremio atribuyeron la crisis de la planta a factores de mercado. «La empresa está, por lo que se ve, complicada económicamente. Bajó mucho su producción. El consumo de la marca que ellos producen aparentemente cayó también», analizó García Da Rosa, quien enmarcó lo ocurrido en un contexto más amplio: «Venimos de una situación en el gremio de la alimentación bastante compleja por la caída del consumo y los muchachos hacen lo que pueden».
Mientras continúan las gestiones ante la autoridad laboral, los trabajadores esperan que se regularicen los pagos y que la empresa defina el futuro de los puestos en la planta apostoleña.
Con informacion de AgroMisiones.