El Gobierno nacional llegó al nuevo Congreso con la convicción de que el resultado de las legislativas del año pasado le alcanzaría para avanzar con su agenda sin demasiadas concesiones. La aprobación de la reforma laboral y el nuevo régimen penal juvenil parecía confirmar esa lectura. Sin embargo, las internas en el oficialismo y el descuido de los aliados cambiaron el panorama rápidamente.
Las primeras señales de alerta llegaron desde el Senado: la aprobación del pliego de Verónica Michelli, contra la voluntad expresa del presidente Milei, y la postergación del tratamiento de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada. Dos reveses que obligan al oficialismo a recomponer vínculos antes de que lleguen al recinto proyectos más relevantes, como la Reforma política, la Ley Hojarasca y la normativa de Zonas frías.
La Cámara Alta concentra las principales dificultades para LLA. El equilibrio de fuerzas allí es más ajustado, la presidencia del cuerpo está en manos de Victoria Villarruel —hoy en abierta oposición al Ejecutivo— y la jefatura del bloque libertario recae en Patricia Bullrich, figura con agenda propia que no siempre sigue las directivas de la conducción que encabeza Karina Milei.
Bullrich fue la única figura relevante del oficialismo que se distanció públicamente del caso Manuel Adorni, desafiando la orden de blindar al jefe de Gabinete. Esta semana sumó otro gesto de independencia: anticipó que no votaría en contra del pliego de Michelli y puso su renuncia a la jefatura del bloque a disposición del Presidente. Sin el respaldo de su propia jefa de bancada, el bloque libertario no pudo sumar adhesiones y el pliego se aprobó por amplia mayoría.
El trasfondo del caso era llamativo: el Ejecutivo había propuesto el pliego de Michelli, pero Milei pidió bajarlo cuando advirtió que la candidata era cuñada del periodista Hugo Alconada Mon. El oficialismo nunca logró articular un argumento mínimamente sólido para justificar ese retiro, y la resistencia de Bullrich le dio mayor visibilidad al episodio. Ahora el Presidente debe decidir entre dejar cajoneado un nombramiento aprobado por mayoría abrumadora o firmar el decreto y dar vuelta la página.
En paralelo, los planes de reforma política del Gobierno —que incluyen la derogación de las PASO— generaron distancia con aliados como el PRO y la UCR. Más allá de los argumentos públicos, lo que está en juego es el mapa electoral de cara a 2027. En LLA temen que sin PASO sea más difícil contener la conformación de un frente de centroderecha que reúna radicales y macristas alejados del kirchnerismo pero también desencantados con Milei. Ese frente podría no ganar la presidencia, pero sí complicar una reelección.
Ante la falta de votos propios para avanzar en esa reforma, el Gobierno busca estrechar lazos con provincias que tengan peso propio en el Senado. Pero esas provincias difícilmente negocien con un espacio que les compite de manera agresiva dentro de sus propias jurisdicciones.
En ese contexto se inscribe la visita del ministro del Interior, Diego Santilli, a Misiones. Durante su paso por la provincia, Santilli dejó en claro la hoja de ruta: «el año que viene aspiramos a que Javier Milei reelija y sea el primer presidente de la historia argentina contemporánea no peronista que gane una elección y sea reelecto», dijo. Para ese objetivo, la agenda legislativa resulta central, y los votos de las provincias, imprescindibles.
La visita estuvo atravesada por esa tensión de fondo. En Misiones, el espacio Encuentro Misionero, conducido por Carlos Rovira, mantiene la iniciativa desde la Legislatura y sigue marcando la agenda provincial, en un escenario que no está exento de roces, en particular con algunos intendentes.
Bullrich, mientras tanto, aparece en las últimas semanas junto al mendocino Luis Petri y al tucumano Mariano Campero, dos dirigentes con pretensiones en sus provincias que retrocedieron en la consideración del armado que supervisan los primos Menem. La exministra de Seguridad parece posicionarse como referencia para los que quedaron en la banquina de la conducción karinista.
Con informacion de Misiones Online.