Más de 500 locales comerciales cerraron en Tucumán desde comienzos de 2024, según alertó la Cámara de Comercio de San Miguel de Tucumán. La caída del consumo, el incremento de los costos operativos y la menor actividad económica general son los factores que explican el deterioro del sector, de acuerdo con las entidades empresarias de esa provincia.
Gabriela Coronel, presidenta de la Cámara de Comercio de San Miguel de Tucumán, señaló que las consecuencias ya son visibles en los principales centros comerciales. Las mediciones de ventas minoristas correspondientes a mayo mantienen una tendencia de retracción, que afecta en especial a las pymes, mientras las familias priorizan el gasto en necesidades básicas.
Coronel también vinculó la crisis del comercio con los problemas del sector industrial. Explicó que gran parte de los negocios minoristas dependen del abastecimiento de producción nacional, por lo que la menor actividad fabril impacta en la reposición de mercadería y en toda la cadena económica.
Para sostener las ventas, muchos comercios recurrieron a promociones y financiamiento en cuotas, aunque el deterioro del poder adquisitivo sigue limitando los resultados. Desde el sector empresario reclaman medidas de alivio para las pymes y para la preservación del empleo.
Las perspectivas para el próximo trimestre se mantienen cautelosas. Comerciantes e industriales coinciden en que cualquier recuperación dependerá de una mejora en el consumo interno y en las condiciones generales de la economía.