El Ministerio de Turismo de Misiones tendrá en 2027 un presupuesto de $7.926 millones, un 19% superior al del ejercicio actual. Sin embargo, el incremento no implica una expansión del gasto: la cartera planea una administración austera orientada a sostener una actividad que enfrenta la caída del consumo, las asimetrías cambiarias y la menor rentabilidad de los prestadores.
El ministro José María Arrúa presentó los lineamientos ante la Comisión de Presupuesto de la Legislatura. Explicó que el monto equivale al 0,15% del presupuesto provincial y a alrededor del 2% del aporte del sector al Producto Bruto Geográfico de Misiones. «Es un presupuesto austero que trata fundamentalmente de hacer foco en la diversificación de la oferta», señaló el funcionario en una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
Entre las prioridades figuran mantener los programas de capacitación, acompañar a los municipios y ampliar la búsqueda de nuevos nichos. El turismo rural, el agroturismo y el avistaje de aves son las apuestas de crecimiento, sin dejar de lado los productos consolidados: los parques provinciales, las Misiones Jesuíticas y el Parque Nacional Iguazú.
La estrategia también contempla el mercado internacional. Arrúa destacó el rol de la tasa turística, creada el año pasado mediante la Ley de Presupuesto 103, que se financia con los ingresos del turismo internacional y se destina íntegramente a promoción en el exterior. «Permanentemente estamos en distintos mercados internacionales que nos permite el financiamiento de esta tasa», remarcó. Para esa finalidad el presupuesto prevé una partida cercana a los $900 millones, que ya este año sostuvo la presencia misionera en Brasil, Perú y Chile, con acciones previstas además en Montevideo y Asunción.
Uno de los cambios más sensibles estará en la infraestructura. Hasta 2023 la provincia contaba con programas nacionales como «50 Destinos», que financiaban obras y equipamiento en distintos puntos del territorio. «Todos esos programas han desaparecido», señaló Arrúa. La partida de 2027 estará orientada principalmente al mantenimiento: pintura, señalética, conservación de centros de información y mejoras en espacios turísticos como el Centro de Visitantes de Urugua-í. «Todas esas áreas necesitan financiamiento permanente para el mantenimiento», advirtió el ministro.
Arrúa también expresó preocupación por el desfinanciamiento del turismo a escala nacional. Puso como ejemplo el DNT, fondo que se nutre de un porcentaje sobre los pasajes al exterior y que distribuye el 40% al Inprotur y el 60% al Fondo Nacional de Turismo. Según aseguró, «hace dos años que nosotros desconocemos dónde están esos fondos» del segundo componente. Respecto del Inprotur, indicó que de los $182.000 millones previstos para 2026, más de $50.000 millones fueron transferidos al Tesoro Nacional en el marco de la política de déficit cero. El impacto fue concreto: de las 88 ferias internacionales que tenía previstas el organismo, solo se mantuvieron 33, y las rondas de negocios se redujeron de 125 a 60.
En ese contexto, Misiones tomó una decisión concreta frente a la Feria Internacional de Turismo (FIT): no tendrá este año el tradicional stand provincial de más de 300 metros cuadrados, cuyo costo supera los $350 millones en los tres días de evento. «Nos parece un despropósito en un contexto como el que estamos, con asimetrías, con el consumo en baja», justificó Arrúa. La provincia optará por acompañar a Puerto Iguazú, que contará con un stand de 80 metros cuadrados, y concentrará esfuerzos en las rondas de negocios.
El dinero que no se destinará al gran stand tendrá otro uso: más de $300 millones serán volcados a un Fondo Anticíclico. Su herramienta central será un programa de precompra de productos turísticos, mediante el cual la Provincia adquirirá servicios por adelantado y pagará al contado a los prestadores. Esos paquetes luego se comercializarán a través de grandes operadores nacionales. «Esto permite que los emprendedores puedan tener flujo de caja ahora, en temporada baja», explicó Arrúa. La medida apunta especialmente a empresas con dificultades para afrontar compromisos de energía, agua y salarios en esta etapa del año.
El mismo fondo tendrá una reserva para contingencias climáticas. El ministro anticipó que se contempla la posibilidad de que el fenómeno La Niña afecte emprendimientos de la selva y en particular los ubicados sobre la costa del río Uruguay, con eventuales daños en perforaciones, energía eléctrica e infraestructura. «Esperemos que no, pero entendemos que va a suceder», señaló.
El sector emplea a unas 30.000 personas en Misiones, según los datos del ministerio: aproximadamente 20.000 puestos directos y 10.000 indirectos. El programa de precompra usará como referencia el Formulario 931 para determinar la cantidad de plazas a adquirir en cada establecimiento, aunque Arrúa advirtió que ese indicador ya no resulta suficiente ante el crecimiento de la informalidad y el aumento del trabajo eventual en el sector.
Con informacion de Primera Edicion.