El Observatorio Astronómico de las Misiones (OAM), ubicado en el Parque del Conocimiento, recibió el viernes pasado al doctor Favio Faifer en el marco del ciclo «A Cielo Abierto». El investigador independiente del CONICET y profesor de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la Universidad Nacional de La Plata ofreció una charla titulada «Las galaxias: origen, evolución y destino», ante un importante marco de público.
El recorrido que propuso Faifer abarcó desde los primeros descubrimientos científicos que permitieron entender el lugar de la Vía Láctea en el cosmos hasta la diversidad de galaxias que pueblan el universo. El especialista tiene un vínculo particular con la región: nació en el límite entre Corrientes y Misiones, y pasó sus primeros años entre Colonia Liebig y Apóstoles antes de que su familia se mudara a Buenos Aires. Fue en La Plata donde estudió Astronomía y desarrolló su carrera académica.
Su área de trabajo es la astronomía extragaláctica, con foco en los cúmulos globulares, las galaxias que los contienen y sus poblaciones estelares. Tiene cerca de cuarenta artículos científicos publicados y ha participado en numerosos congresos de la Asociación Argentina de Astronomía.
Para Faifer, la astronomía cumple una función que va más allá de la acumulación de datos: «La astronomía es la ciencia que siempre nos ubica en el lugar humilde que tenemos como especie en el universo. Nos muestra lo insignificantes que somos frente a las enormes escalas espaciales y temporales que existen».
Señaló que los temas que más despiertan curiosidad entre el público son los agujeros negros, el origen del universo y el destino de la Vía Láctea. «La gente siempre se interesa por esos temas, pensando en el pasado y en el futuro de la especie humana. Pero la realidad es que, en las escalas astronómicas, nosotros somos un instante en la historia del universo. Eso es, quizás, una de las cosas más importantes que uno puede aprender», sostuvo.
El científico destacó que la astronomía extragaláctica atraviesa un momento excepcional gracias al desarrollo tecnológico: «Nunca antes existieron herramientas como los telescopios espaciales Hubble y James Webb, ni los gigantescos observatorios que se están construyendo en la Tierra. Todo eso abre posibilidades extraordinarias para estudiar las galaxias y comprender mejor cómo surgió el universo».
Sobre la Vía Láctea, Faifer fue claro: «Es una galaxia espiral, como muchísimas otras que existen en el universo. Es un tipo de galaxia muy vistosa, pero no tiene nada de especial. Lo único particular es que nosotros vivimos en ella».
Consultado sobre los viajes espaciales, reconoció que la exploración continuará avanzando, pero advirtió sobre los límites reales que imponen las distancias: «Viajar al espacio es un hecho y se va a poder ir haciendo mejor a lo largo del tiempo, pero justamente son las escalas; las galaxias son tan grandes que aún si pudiéramos viajar a velocidades increíbles es muy difícil pensar que vamos a poder recorrer la galaxia o viajar entre las estrellas de una manera tan romántica como muestran muchas películas o historias de ciencia ficción, la realidad del universo nos indica que eso va a ser muy difícil de que se logre».
Al término de la conferencia, los asistentes pudieron observar el cielo nocturno a través del telescopio principal del OAM, una actividad que complementó los conceptos desarrollados durante la charla.
Con informacion de Primera Edicion.