Más del 60% de las personas trans que habitan en Misiones no logró terminar alguno de los niveles del sistema educativo. El dato surge del Informe sobre la Población Trans de la Provincia de Misiones, elaborado por el Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC) junto al Observatorio de Violencia Familiar y de Género a partir de una encuesta realizada entre octubre de 2020 y abril de 2025, que registró a 183 personas trans en distintos puntos de la provincia.
Dentro de ese 61,9% que no finalizó sus estudios, las categorías más frecuentes son el nivel universitario incompleto (26,5%) y el secundario incompleto (24,9%). Además, tres de cada diez personas que interrumpieron su formación señalaron que la discriminación fue la causa del abandono.
El informe identifica al sistema educativo como el principal ámbito de discriminación reportado por la población trans, con el 43% de las menciones, por encima del sistema de salud (26,6%), el entorno familiar (19,5%) y el ámbito laboral o de búsqueda de empleo (10,9%).
Dentro de las escuelas, los propios compañeros y compañeras concentran la mayor parte de las menciones como actores discriminadores, con el 35,4%. Les siguen el personal docente (22,3%), los directivos (16,8%), el personal no docente (13,1%) y otras personas (12,4%).
El relevamiento también cruza estos datos con el momento en que las personas trans hacen pública su identidad de género: el 44,5% lo hizo entre los 15 y los 19 años, el 20,8% entre los 20 y los 24 años, y el 18,5% entre los 10 y los 14 años. Eso significa que el período de mayor exposición de la identidad coincide, en muchos casos, con los años en que se cursa la secundaria.
Sin embargo, la autopercepción de la identidad trans es aún anterior a ese momento público: el 25,3% afirmó haberse autopercibido entre los 8 y los 12 años, y el 18,5% entre los 1 y los 5 años.
A pesar de los niveles de discriminación registrados, solo el 22,3% de las personas trans encuestadas realizó algún tipo de denuncia formal. De quienes sí lo hicieron, el 46,6% acudió a comisarías, el 31% a organismos estatales como el INADI o defensorías, y el 13,8% a fiscalías o tribunales.
El informe también recoge experiencias negativas dentro de las propias comisarías: el 14,2% de las personas trans encuestadas afirmó que las fuerzas de seguridad se negaron a tomar su denuncia, el 29,7% indicó que no utilizaron su nombre autopercibido y el 27,6% señaló haber recibido violencia verbal o insultos. El 9,5% aseguró haber recibido golpes y el 5,6% reportó violación o abuso sexual.
En materia de salud, el informe muestra que el 42,9% de quienes siguen tratamientos de hormonización no cuenta con acompañamiento médico continuo, y el 26,2% obtiene las hormonas sin receta. La hormonización es el tratamiento más elegido tanto en procesos de feminización (73%) como de masculinización (66%).
En cuanto al acceso, el 51,2% obtiene las hormonas a través del sistema de salud pública, el 26,2% las consigue por su cuenta sin prescripción médica y solo el 15% lo hace mediante obra social o prepaga.
El 41% de las personas trans encuestadas no realizó ninguna consulta médica durante el año previo a su participación en el relevamiento. El sistema de salud es, además, el segundo espacio donde más situaciones de discriminación fueron reportadas: el personal administrativo encabeza las menciones con el 22%, seguido por enfermeros (19,7%), médicos (17,9%) y personal de seguridad (17,9%).
Con informacion de Primera Edicion.