Lautaro tiene 22 años, es de Misiones y hace ocho meses decidió emigrar a Nueva Zelanda. Desde allá comparte en su cuenta de Instagram, @lautarovaa, cómo organiza cada peso que gana para no terminar el mes sin ahorros.
Trabaja ocho horas al día, cinco días a la semana, lo que le genera alrededor de 3.312 dólares neozelandeses cada cuatro semanas —unos 828 dólares neozelandeses semanales después de descuentos—. El monto puede variar según cómo caigan los días en el período liquidado.
De ese total, aproximadamente 1.400 dólares neozelandeses mensuales quedan en Nueva Zelanda para cubrir alquiler, comida y gastos cotidianos. El resto, unos 1.900 dólares neozelandeses, lo distribuye entre transferencias a Argentina y ahorro.
Para enviar dinero al país utiliza la plataforma Remitly. Como referencia, comentó que en una operación reciente 200 dólares neozelandeses se convirtieron en 111 dólares estadounidenses, equivalentes en ese momento a cerca de 160.000 pesos argentinos. Sin embargo, evita hacer transferencias grandes de una sola vez: «No mando todo junto, mando de a poco para no perder en la conversión», explicó.
El tercer destino de sus ingresos es el ahorro en dólares, un fondo que planea usar cuando vuelva a Argentina. «No es una cantidad enorme, pero está en dólares, una moneda fuerte», señaló. Y agregó: «La construí laburando y es mía».
Su método se basa en asignarle un destino al dinero apenas lo cobra, sin esperar a fin de mes para ver qué sobra. Con esa estrategia logra reservar alrededor de 828 dólares neozelandeses por mes, lo que representa cerca del 25 por ciento de su ingreso mensual.
Con informacion de Primera Edicion.