El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, le pidió este martes al primer ministro Benjamín Netanyahu que reconozca oficialmente la soberanía argentina sobre las islas Malvinas. Las islas están bajo administración británica desde 1833 y su estatus sigue siendo objeto de disputa entre Londres y Buenos Aires.
En una publicación en español en la red social X, el dirigente de ultraderecha sostuvo que «es hora de que el Estado de Israel reconozca públicamente que las islas Malvinas son territorio argentino ocupado, que los británicos le roban violentamente al pueblo argentino». Además, le pidió a Netanyahu «reconocer la soberanía de Argentina sobre las islas Malvinas y a imponer sanciones a Gran Bretaña mientras la ocupación continúe».
Ben Gvir agregó que «los británicos no solo se conforman con ocupar el territorio, sino que también realizan allí perforaciones petroleras y le roban el dinero al pueblo argentino».
El mensaje fue publicado en el mismo momento en que el Gobierno argentino anunció que presentará una denuncia penal contra varias subsidiarias de la petrolera israelí Navitas por operar presuntamente sin autorización en aguas malvinenses. Según Buenos Aires, esas compañías «presuntamente cuentan con licencias otorgadas por el ilegítimo gobierno del Reino Unido para la exploración y/o explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte», lo que considera una «violación» de la legislación argentina.
Las declaraciones del ministro israelí llegan además en un contexto de tensión entre Israel y el Reino Unido. Según medios británicos, Londres estudia imponer restricciones a la importación de productos agrícolas provenientes de asentamientos israelíes en Cisjordania.
El presidente de Israel, Isaac Herzog, se refirió al tema este mismo martes: «Se espera que hoy mismo veamos titulares anunciando ciertas sanciones comerciales británicas contra los asentamientos israelíes en Judea y Samaria», dijo, usando el término bíblico para referirse a Cisjordania. «Si esto sucede —y es posible que otras naciones se sumen—, considero que será un grave error de cálculo, una decisión que situará a sus autores en el lado equivocado de la historia».
Argentina reclama soberanía sobre el archipiélago desde 1833. La disputa derivó en la guerra de 1982, que concluyó con la derrota argentina y la continuidad de la administración británica. El presidente Javier Milei, a quien Ben Gvir mencionó en su publicación, había reavivado recientemente las reivindicaciones sobre el territorio.