Gonzalo Escribano, misionero radicado en Bélgica, pasó por el programa Fórmula Tuerca del stream de Misiones Online y Radio Libertad para contar cómo se vive el Mundial desde adentro. Su relato arrancó con la agónica victoria belga sobre Senegal, un partido que terminó 3 a 2 luego de que los locales estuvieran perdiendo 0 a 2.
Según contó, leyó que se trató de un récord: nunca antes Bélgica había logrado remontar una desventaja de dos goles tan cerca del final, con los tantos convertidos en los minutos 85 y 89.
Escribano explicó que en Bélgica el fútbol tiene un peso particular como factor de cohesión nacional. El país está dividido entre una zona sur de habla francesa y una norte de habla holandesa, y la selección es uno de los pocos elementos capaces de unirlas. En el día a día la gente no es tan apasionada, pero en Mundiales y Eurocopas eso cambia. El partido ante Senegal se esperaba con ansiedad, aunque con expectativas más moderadas que en 2018, la época de la llamada «generación dorada».
La prensa belga había sido conservadora: le daba al equipo apenas un 50% de chances. Por eso, cuando Senegal dominó el primer tiempo, la sensación fue de desconcierto. La referencia obligada era la remontada de 2018 ante Japón, cuando Bélgica dio vuelta un 0-2 para ganar 3-2. Al repetirse algo similar, los comentaristas televisivos abandonaron su habitual sobriedad y festejaron con incredulidad.
Uno de los momentos más llamativos del partido fue una discusión acalorada entre Leandro Trossard y Youri Tielemans cuando el marcador estaba 0-2, que casi terminó en golpes. La paradoja fue que Trossard luego asistió a Tielemans para el gol del empate en el 89, y el partido culminó con un abrazo entre ambos. La prensa local lo leyó como una pelea de hermanos. El entrenador, por su parte, dijo que prefería esa actitud porque mostraba que el plantel estaba vivo y quería ganar.
Sobre el estado actual del equipo, Escribano lo describió como un plantel de transición que mezcla veteranos con jugadores que recién se incorporan. Reconoció que el grupo tiene mejor clima interno que en torneos anteriores, pero aclaró que no alcanza el nivel de la selección que ganó el bronce en Rusia 2018.
Respecto al análisis que hizo la prensa belga de la victoria, Escribano señaló que los periodistas no atribuyeron el resultado a una genialidad del técnico. Si bien valoraron el ingreso de Moreira, que aportó dinámica, lo que más se subrayó fueron los errores del entrenador de Senegal, cuyos cambios introdujeron jugadores con menos rodaje y terminaron facilitando la remontada.
Escribano también contó que estuvo en Estados Unidos y pudo ver en vivo el partido de la selección argentina contra Argelia, donde fue testigo del hat-trick de Lionel Messi. Describió la experiencia como algo increíble y destacó la energía de la hinchada argentina, que calificó de única. Llamó la atención la diversidad del público: había personas que no hablaban español y simpatizantes de otros países de América Latina o de Estados Unidos que apoyan a Argentina por afinidad con el equipo. Lamentó que, pese a haber estado cinco días, solo pudo asistir a un partido.
Con informacion de Misiones Online.