El abogado tributarista Guillermo Poch analizó el régimen de inocencia fiscal en una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones y señaló que, si bien no es técnicamente un blanqueo, opera de manera similar a uno.
«Intenta operar de una manera muy similar a lo que sería un blanqueo. O técnicamente hablando, un sinceramiento fiscal», explicó el especialista. Y sintetizó: «No es un blanqueo como tal, pero opera como un blanqueo».
Para Poch, uno de los objetivos centrales del régimen es lograr que el dinero que quedó fuera del circuito formal regrese a la economía. Sin embargo, señaló que la medida llega luego de que una versión anterior no alcanzó los resultados esperados.
«Si vos en el mismo año que das rigor a una norma tenés que sacar la nueva versión, realmente es que la primera no anduvo», afirmó. Según el tributarista, el escaso acogimiento del régimen previo se debió en parte a la complejidad de los términos técnicos involucrados: «En la calle es blanqueo y ya saben lo que es. Hablar de inocencia fiscal, presunción, ley de procedimientos tributarios, tapón fiscal, prescripción, es complejo de explicarlo».
Más allá de los aspectos normativos, Poch planteó una discusión de fondo sobre las razones que llevan a una parte de la sociedad a mantener dinero o patrimonio fuera del sistema. «Se habla poco muchas veces en la Argentina de por qué se generó esa informalidad en el dinero, por qué la gente a veces oculta el patrimonio», cuestionó.
El abogado consideró que la dirigencia política debería ir más allá de instrumentar mecanismos de regularización y analizar las condiciones estructurales que generaron esa informalidad. «Me parece que la dirigencia política, más que estar trabajando en la inocencia fiscal, tendría que analizar el porqué se llega a una incidencia fiscal», sostuvo.
Entre los factores históricos que mencionó figuran los cepos cambiarios, las restricciones para acceder a dólares y una presión tributaria elevada. «Me parece que a veces es más fácil decir: ‘No, el argentino evade’. No, el argentino tal vez necesita omitir gravamen porque si no no llegamos a fin de mes», afirmó.
En el mismo sentido, señaló que quienes trasladan sus actividades a países con menor carga impositiva no lo hacen necesariamente para evadir, sino para encontrar condiciones más convenientes: «No dicen ‘voy allá porque puedo evadir más’. No, dicen, tengo una carga tributaria más conveniente».
Respecto de quiénes pueden adherirse al régimen, Poch indicó que la eliminación de los límites de ingresos y patrimonio amplió considerablemente el universo de personas alcanzadas. «Yo en general a todos los clientes les recomiendo, excepto aquel que tiene una función pública, todo el resto le digo: ‘Hay que ingresar a inocencia fiscal’, porque inocencia fiscal no es sinónimo de evasor», concluyó.
Con informacion de Primera Edicion.