Noelia Olivera sabe de lo que habla. La directora de Deportes Adaptados del Ministerio de Deportes de Misiones adquirió una discapacidad a raíz de un accidente de tránsito y, desde ese lugar, se convirtió en una voz que une la prevención vial con la realidad de quienes deben rehacer su vida después de un siniestro.
En diálogo con el programa Sala Cinco, transmitido por Misiones Online, Olivera reflexionó sobre la falsa sensación de invulnerabilidad que antecede a muchos accidentes. «Todos creemos que no nos va a pasar nada», dijo. Y agregó: «Uno no toma conciencia respecto a estas cosas. Creo que una mala decisión, una imprudencia, un descuido, puede generar consecuencias permanentes, por ejemplo, como es mi caso».
En su caso particular, Olivera reconoció que al momento del accidente no llevaba el cinturón de seguridad, aunque aclaró que no puede asegurar que eso haya determinado su lesión. «Hoy no puedo decir que fue a causa de eso, de no haber llevado el cinturón. Pero bueno, yo en ese momento no llevaba el cinturón de seguridad», señaló.
La funcionaria planteó que el debate público suele detenerse en la prevención, pero rara vez aborda lo que ocurre después de un accidente. «Por ahí hablamos mucho de prevención, pero nunca se habla del después, porque después de adquirir una discapacidad, sí podemos hablar de seguridad vial, pero también tenemos que hablar de movilidad segura», sostuvo.
En esa línea, reclamó que la seguridad vial incluya también la accesibilidad urbana. «Necesitamos veredas seguras, rampas seguras, transporte seguros, que eso también equivale a una seguridad vial», afirmó.
Olivera reconoció avances en materia de accesibilidad, pero subrayó que el camino es largo. Distinguió entre dos tipos de barreras: las físicas y las actitudinales, y consideró que estas últimas son el obstáculo más profundo. «No sirve de nada que vos soluciones una accesibilidad o una barrera física, pero si la actitudinal sigue estando presente, eso es algo negativo», explicó.
Como parte del problema, mencionó el caso de Micaela Hahn, una joven misionera que perdió una pierna al ser embestida mientras circulaba correctamente. «Ella iba bien por la calle y de repente viene alguien y te choca, y hoy tiene una pierna amputada», relató. Según datos que mencionó durante la entrevista, entre 12 mil y 15 mil personas por año sufren en Argentina lesiones derivadas de accidentes viales que terminan en discapacidad.
Olivera cerró su reflexión poniendo el foco en la responsabilidad colectiva. «Yo en ese momento que tuve el accidente estaba sola y no involucré a nadie más, pero sucede muchas veces que personas que, a raíz de un accidente, provocan una lesión en personas que justo estaban en ese lugar», concluyó.
Con informacion de Misiones Online.