La exposición del proyecto Cambium Timber ante el Concejo Deliberante de Gobernador Virasoro encendió un debate público que va más allá de los números de la inversión: ¿cuánto empleo local genera realmente una planta de alta tecnología y automatización?
La empresa busca instalar en esa ciudad correntina la primera fábrica argentina de madera contralaminada (CLT) y sistemas Mass Timber, con una inversión estimada en 20 millones de dólares. Las obras ya están en marcha en el predio donde antes funcionaba el aserradero de Pomera Maderas, y el CEO de la compañía, Pablo Baldomá Jonas, informó que el objetivo es iniciar la producción en enero del año próximo.
El proyecto incorpora tecnología de última generación para producir paneles estructurales de madera de alta complejidad, un segmento industrial con fuerte crecimiento internacional que permite reemplazar materiales de construcción tradicionales por estructuras de madera laminada de ingeniería.
Sin embargo, la cifra de empleos directos anunciada fue el punto que más discusión generó. Según explicó Baldomá Jonas durante la presentación, la planta demandará alrededor de 50 puestos de trabajo directos —orientados principalmente a arquitectos, ingenieros, técnicos y operarios calificados— y unos 200 empleos indirectos vinculados a proveedores, logística y servicios. Para una comunidad con fuerte demanda laboral, esos números resultaron insuficientes para parte de la sociedad local.
El programa de FM Sol 98.9 fue uno de los espacios que recogió ese malestar y puso el foco en otro aspecto: los incentivos otorgados para la radicación de la empresa. Según señalaron los conductores, el emprendimiento contará con diez años de exenciones impositivas municipales, además de beneficios provinciales. Desde la emisora se preguntaron si el efecto multiplicador esperado compensará el reducido número de empleos directos y cuál será el impacto concreto de esas exenciones sobre las arcas locales.
El debate también incluyó declaraciones publicadas por el diario Perfil, donde directivos del grupo empresario afirmaron que «cuando un empresario encuentra un clima de inversión favorable, las inversiones se quedan y crecen», en referencia a las condiciones que ofrece Corrientes.
Otro interrogante que surgió desde la radio tiene que ver con el uso sostenible de los recursos forestales de la región. La localización del proyecto responde, entre otros factores, a la disponibilidad de extensas plantaciones de pino y eucalipto en el noreste correntino y a la infraestructura forestal existente en Virasoro. Desde FM Sol consideraron que el Estado deberá acompañar estas inversiones con políticas que garanticen la protección ambiental y un mayor impacto económico sobre las comunidades locales.
El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, había presentado oficialmente la inversión en junio pasado, destacándola como un paso estratégico para consolidar a la provincia como polo foresto-industrial.
El caso refleja una tensión que aparece con frecuencia en proyectos industriales de gran escala: la incorporación de tecnología avanzada y automatización mejora la competitividad, pero también reduce la demanda de mano de obra directa respecto de los procesos industriales convencionales. El desafío pendiente, según se planteó en el debate local, es que ese crecimiento industrial se traduzca en oportunidades reales y sostenibles para quienes viven en la ciudad que albergará el proyecto.
Con informacion de Misiones Online.