Una investigadora de la UNaM expone los efectos de la carqueja sobre el hígado y el sistema nervioso

La carqueja es una de las plantas medicinales más presentes en la cultura popular de Misiones y el resto de Sudamérica. Generaciones de familias la utilizaron en infusión para favorecer la digestión, estimular el hígado y aliviar molestias como acidez, gases y pesadez estomacal. Hoy, esas prácticas tradicionales se cruzan con la investigación científica.

Anahí Fleck, licenciada en Genética, magíster en Gestión Ambiental y Neuropsicología, y docente e investigadora de la UNaM, trabaja junto a un equipo de la Municipalidad de Posadas en el Parque Rural, un espacio de cinco hectáreas dedicado al cultivo de especies medicinales. En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, describió el alcance de ese proyecto.

Según explicó, el trabajo comenzó con la domesticación de distintas especies y fue creciendo hacia sistemas de agroforestería que combinan árboles, arbustos y plantas herbáceas con fines medicinales. «Se generó un proyecto desde la UNaM donde se habla de estrategias en ecoturismo regenerativo para fortalecer el vínculo entre el ser humano y la naturaleza en pueblos originarios y comunidades rurales», señaló.

Una parte central de la iniciativa apunta a recuperar saberes ancestrales y articularlos con investigación de vanguardia. «Estamos trabajando con papers e investigaciones sobre cada una de las especies vegetales medicinales que tenemos en el parque y que crecen en Misiones», indicó Fleck.

Sobre la carqueja en particular, la investigadora destacó que existen antecedentes científicos que muestran una acción específica sobre las células del hígado. «Hay antecedentes de que la carqueja tiene una fuerte incidencia sobre los hepatocitos, sobre las células del hígado. El hígado sería como un órgano maestro, de hecho lo es, y está interaccionando con todos», sostuvo.

Desde esa perspectiva, Fleck señaló que al actuar sobre el hígado, los principios activos de la planta podrían generar efectos más amplios en el organismo. «Cuando una planta tiene fuerte incidencia sobre el hígado y el hígado, a su vez, interactúa con los demás órganos, va a tener efectos, por sobre todas las cosas, antioxidantes y neuroprotectores», afirmó.

La investigadora también vinculó esta acción hepática con procesos emocionales y conductuales, campo al que denomina neuropsicología de la carqueja. «El hígado, encargado principalmente de la depuración del organismo, va a trabajar sacando toxinas. Y las toxinas se acumulan a nivel emocional y de respuesta orgánica; tenemos el conocido enojo, la ira», manifestó.

En esa línea, agregó que «acompañados de la carqueja es posible abordar esos momentos o esos comportamientos que conducen al enojo, la ira, la decepción y el abanico de emociones que se abre cuando experimentamos estas cuestiones».

En cuanto al consumo, Fleck aclaró que las recomendaciones generales contemplan entre una y tres tazas de infusión por día durante siete días, o tres días alternados con una pausa semanal, pero advirtió que cada caso debe evaluarse en particular. «Si la persona está consumiendo algún otro medicamento o atraviesa alguna neuropatología o algún diagnóstico médico, ahí sí hay que revisarlo», precisó. Además subrayó que el equipo universitario no reemplaza la consulta médica.

Quienes quieran profundizar en el tema podrán participar de la charla virtual «Neuropsicología de la Carqueja», que se realizará el martes 7 de julio a las 19, a cargo de la propia Fleck. La actividad es parte de un proyecto de extensión de la UNaM, se transmitirá por el canal de YouTube Ecosanación Sistémica y los participantes recibirán certificado de asistencia otorgado por la universidad. La inscripción se realiza mediante un formulario en línea.

Con informacion de Primera Edicion.