Una madre misionera contó cómo el diagnóstico prenatal de cardiopatía salvó la vida de su hijo

Antonella Colombo no tenía antecedentes cardíacos en su familia cuando, en la semana 19 de embarazo, un estudio prenatal reveló que su hijo Álvaro nacería con una cardiopatía congénita. Su testimonio, brindado ante la Legislatura de Misiones, ilustra de manera concreta qué significa contar con un programa provincial que obliga a realizar ese diagnóstico antes del nacimiento.

«Fue un bombazo, fue como si la vida estallara en un segundo», describió Colombo al recordar el momento en que recibió la noticia. Sin embargo, subrayó que el acompañamiento del equipo médico fue determinante para atravesar el proceso. Mencionó especialmente al cardiólogo Lisandro Belmaor y al doctor Ratti: «Nos dibujaron 80 veces u 80 mil veces un corazón explicándonos qué era lo que tenía, qué era lo que le iban a hacer. Hasta que entendimos».

Como en ese momento Misiones aún no contaba con equipos que realizaran ese tipo de cirugías —algo que cambió recién el año pasado, según indicó—, Álvaro fue derivado a Buenos Aires. La intervención, a corazón abierto, duró entre ocho y nueve horas.

Colombo fue enfática al señalar la diferencia que implica tener acceso a un diagnóstico temprano. «En Buenos Aires y en muchas provincias de Argentina hay niños que se siguen muriendo por no poder acceder a un diagnóstico», afirmó. Y agregó: «Que nosotros en la provincia tengamos la posibilidad de acceder a este estudio y a un diagnóstico precoz nos permite previsibilidad, organizarnos, porque la realidad es que uno está desolado. Saber cuáles son los pasos a seguir, el alojamiento, los viáticos, son todas cosas que se van sumando. Nosotros tenemos un sistema de salud que acompaña todo ese proceso, desde el diagnóstico precoz hasta la cirugía».

Hoy Álvaro tiene seis años y mantiene controles periódicos. Colombo explicó que es probable que el año que viene deba ser operado nuevamente, algo que consideró esperable según la evolución de su patología. «Él tiene una vida absolutamente normal, está hipercontrolado. Viajamos una vez por año y acá lo sigue su equipo de médicos», señaló.

Sobre cómo hablan con su hijo acerca de lo que le toca atravesar, la madre destacó la importancia del acompañamiento psicológico profesional: «Uno como padre no tiene las herramientas para hacerle entender a un niño de seis años cuáles son las cosas por las que tiene que atravesar. Uno hace lo que puede, pero siempre acompañado de profesionales».

Al cierre de su intervención en la Cámara, Colombo expresó que no dudó en dar su testimonio públicamente: «Si al menos llegué a contarle a 20 personas, o que le haya llegado el testimonio aunque sea a 20 personas, para nosotros es un montón».

Con informacion de Misiones Online.