La médica residente María Carmen Galaka viajó a Cracovia, Polonia, con un diagnóstico que no había sido reportado antes en Argentina y regresó con un premio internacional. El caso, publicado en IntraMed en coautoría con la Dra. Camila Castagno y el Dr. Darío Trela, fue elaborado desde el Hospital Escuela de Agudos «Dr. Ramón Madariaga» de Posadas.
Entre el 7 y el 9 de mayo, Galaka participó de la Conferencia Internacional de Medicina Interna de McMaster University y obtuvo el tercer puesto en el Concurso de Talentos Jóvenes, en la categoría de enfermedades infecciosas.
El caso que llevó a Polonia involucró a un paciente de 27 años, sin antecedentes de enfermedades previas, que llegó al Madariaga con dolor abdominal progresivo, pérdida de diez kilogramos de peso, ganglios inflamados en distintas zonas del cuerpo, lesiones en la piel y líquido acumulado en el abdomen. El cuadro inicial orientaba hacia una enfermedad linfoproliferativa o tuberculosis.
«El abordaje fue desafiante porque en un paciente sin enfermedades inmunodeficientes, este tipo de manifestación queda en última instancia. Primero se descartan patologías linfoproliferativas», explicó Galaka, residente de segundo año del Servicio de Clínica Médica.
El equipo tomó biopsias de piel y ganglios linfáticos, y analizó el líquido abdominal. El microscopio reveló células de levadura con paredes dobles gruesas, características del hongo Paracoccidioides. Los triglicéridos del líquido ascítico marcaron 527 mg/dL, lo que confirmó un cuadro de quiloascitis: acumulación de linfa en la cavidad abdominal.
El diagnóstico final fue paracoccidioidomicosis aguda con ascitis quilosa y diseminación cutánea. Esa combinación aparece en apenas el uno por ciento de la bibliografía mundial y, según los registros disponibles, no había sido reportada anteriormente en Argentina; los únicos antecedentes provenían de Brasil.
La paracoccidioidomicosis es una micosis endémica en Latinoamérica, presente también en Misiones. Se contrae por inhalación de esporas y puede tardar entre seis meses y varios años en manifestarse. Que un paciente joven sin compromiso inmunológico desarrollara quiloascitis como expresión de esta infección representó, según la propia autora, un hallazgo de valor científico singular.
«Este trabajo se hizo de forma interdisciplinaria, con Clínica Médica, Infectología, Dermatología, Anatomía Patológica y Diagnóstico por Imágenes», señaló Galaka. «Eso demuestra que tenemos muchos recursos: económicos, académicos y humanos».
Una vez confirmado el diagnóstico, el tratamiento incluyó anfotericina B endovenosa durante trece días, seguido de itraconazol oral por seis meses. El paciente resolvió el cuadro por completo y recibió el alta médica.
La Conferencia de McMaster University se realiza anualmente en Polonia y convoca a médicos de todo el mundo. Su Concurso de Talentos Jóvenes está reservado a profesionales menores de 35 años. Este año, la Sociedad Argentina de Medicina participó con nueve trabajos de ocho hospitales del país. El resultado fue destacado para la delegación argentina: el Dr. Rodrigo Augsburger obtuvo el primer puesto en hematología, y Galaka se quedó con el tercer lugar en infecciosas.
«Es un honor haber podido representar a mi servicio, a mi hospital y a toda mi provincia», expresó la médica. «Fue un trabajo colectivo, de médicos de planta y residentes. Estoy más que agradecida».