Una referente afrodescendiente de Misiones reclamó que Argentina reconozca su historia negada

Cada 25 de julio se conmemora el Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente, Afrolatina, Afrocaribeña y de la Diáspora, una fecha que se instituyó en 1992 durante el Primer Encuentro de Mujeres Afrodescendientes celebrado en Santo Domingo, República Dominicana. En Misiones, la efeméride tuvo eco en la voz de Nélida Wisneke, referente de la comunidad afroargentina en la provincia.

En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, Wisneke recordó el origen de la fecha: «Para nosotros es un día muy especial porque el 25 de julio de 1992 se reunieron 400 mujeres afro referentes de 32 países del mundo. Allí también estuvieron presentes las mujeres que representaban a la Argentina y que nos representan hasta hoy».

La dirigente señaló que el desconocimiento sobre la población afrodescendiente sigue siendo profundo en el país. Indicó que el último censo registró cerca de 303 mil personas que se identifican como afrodescendientes, pero consideró que ese número no refleja la realidad, en parte porque muchas personas no se autoperciben como tales. «Hay que hacer una campaña para que la gente no sienta vergüenza de hablar de sus raíces y pueda autopercibirse afrodescendiente», planteó.

Wisneke explicó esa invisibilización como el resultado de una política sostenida desde los orígenes del Estado argentino. «La República Argentina se gestó queriendo mostrar al mundo que era el país más blanco de América Latina y que su población era mayoritariamente europea», afirmó. En ese marco, recordó que la variable étnico-racial fue eliminada de los censos durante el siglo XIX y no volvió a incorporarse hasta 2010: «Fue una política de ocultamiento y de blanqueamiento», sostuvo.

Sobre las condiciones actuales de las mujeres afrodescendientes, la referente describió un escenario de precariedad laboral y barreras educativas que se perpetúan. «Nuestras mujeres siguen realizando trabajos domésticos que muchas veces no están registrados. Las contratan por seis horas y terminan trabajando once. Después llegan a sus casas y tienen que seguir ocupándose de sus hijos», relató. Y agregó: «Necesitamos transformar nuestras realidades. Sin educación y sin acceso a una formación profesional es muy difícil romper ese círculo».

La conversación también abordó el debate sobre racismo que se reavivó tras las expresiones discriminatorias de hinchas argentinos durante el último Mundial. Wisneke diferenció el racismo discursivo del estructural y planteó que este último persiste en ámbitos concretos: «Tenemos que preguntarnos por qué en las escuelas no hay mujeres afrodescendientes enseñando, por qué los contenidos afro siguen sin aparecer en los diseños curriculares o por qué todavía se representa a la comunidad afro solamente como la ‘negrita que vendía empanadas’ en los actos escolares».

Al mismo tiempo, pidió no generalizar a partir de esos episodios: «Lo que ocurrió en el Mundial no tiene nada que ver con la población argentina. Fue un grupo aislado. Nosotros somos un país solidario, inclusivo y tenemos que trabajar juntos para resolver el racismo estructural que todavía existe».

En el marco de la conmemoración, el Colectivo de Afrodescendientes Misioneros realizará una actividad el 30 de julio a las 18 en la Tiendita Cultural de Posadas. El encuentro reunirá a mujeres afroparaguayas, afrobrasileñas y referentes locales, y contará con la participación de un investigador de música afroargentina.

Con informacion de Primera Edicion.