El Ministerio de Salud Pública de Misiones lleva adelante una estrategia de vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) orientada a preadolescentes, con el objetivo de reducir a futuro los casos de cáncer asociados a ese virus. La vacuna integra el calendario obligatorio y es completamente gratuita.
Roberto Lima, jefe del Departamento de Inmunizaciones, explicó que la vacuna utilizada actualmente es nonavalente, lo que significa que protege frente a nueve tipos distintos del virus, entre ellos los relacionados con varios tipos de cáncer. Según Lima, se trata de «una herramienta de prevención que permite reducir el riesgo de cáncer por VPH».
La vacunación está dirigida a varones y mujeres de entre 10 y 11 años. Durante este año, la prioridad son quienes nacieron en 2015. El esquema provincial arrancó en 2010 con mujeres nacidas en 2001 y luego incorporó a los varones, apuntando a inmunizar a los jóvenes antes del inicio de la actividad sexual.
La provincia cuenta con más de 400 vacunatorios distribuidos en hospitales y centros de salud, a los que se suman puntos adicionales incorporados mediante articulaciones. Además, los equipos de salud realizan operativos en escuelas y recorridas territoriales en los barrios para acercar la vacuna a quienes no pueden acceder fácilmente a los centros fijos.
Para quienes no se vacunaron en el momento indicado, existen alternativas. Lima señaló que hasta los 19 años inclusive puede aplicarse una dosis única como esquema simplificado. Personas con ciertas patologías específicas pueden acceder, con indicación médica, a un esquema extendido hasta los 26 años.
El funcionario subrayó el valor preventivo de la vacunación y su impacto a largo plazo. «Cuando hablamos de una vacuna, estamos hablando de prevención, de evitar la sintomatología grave que puede producir una enfermedad que, en el peor de los escenarios, lleva a la muerte», afirmó.
Lima también remarcó que la vacuna contra el VPH ya no está pensada solo para mujeres: hoy alcanza a toda la población adolescente. El propósito es disminuir el riesgo de enfermedades vinculadas al virus a lo largo de la vida adulta.
Sobre la responsabilidad compartida en la vacunación, Lima sostuvo que «las vacunas son sin costo, obligatorias y están para salvar vidas en muchos casos. El Estado tiene la responsabilidad de proveerlas, pero también los padres y tutores deben ocuparse de que los niños, adolescentes y jóvenes estén vacunados».
Las familias con dudas sobre las dosis o el estado del esquema de sus hijos pueden consultar en centros de salud, hospitales, vacunatorios, con agentes sanitarios o directamente con los equipos que realizan recorridas en los barrios.