Venden una casa frente a la Costanera de Posadas por un millón de dólares: fue testigo de la transformación de la ciudad

En la intersección de las calles Coronel López y Benavídez, a metros del cuarto tramo de la Costanera de Posadas, hay una vivienda familiar que llama la atención de quienes transitan por el lugar. Rodeada de un entorno que cambió radicalmente en las últimas décadas, la casa permanece en pie con vista al río Paraná y está en venta por un millón de dólares.

La propiedad pertenece a Luis Díaz y a su hermano, quienes la heredaron tras el fallecimiento de una tía que vivió allí durante más de treinta años. Según explicó Díaz, la decisión de vender llegó una vez completados todos los trámites sucesorios. «Esta casa era de mi tía. Ella trabajaba en una empresa yerbatera y compró el terreno hace muchos años. Luego quedó la herencia y optamos por vender», relató.

El propietario indicó que el inmueble ya está en manos de una inmobiliaria y que toda la documentación se encuentra en regla, con los impuestos al día.

El precio de un millón de dólares responde, según Díaz, a la ubicación estratégica del terreno, en una de las zonas que más se valorizó en Posadas durante las últimas décadas.

Más allá del valor económico, la casa guarda una fuerte carga histórica para la familia. Díaz recordó cómo era el sector antes de la construcción de la Costanera. «Cuando era Villa Blosset, donde ahora está la Costanera estaban las vías del tren. Nosotros nos íbamos a pescar allá abajo y también estaba el puerto donde llegaban las balsas», rememoró. «A nosotros nos vino muy bien el progreso. Vimos cómo fue cambiando todo este lugar», agregó.

La vivienda también fue el hogar de su tía hasta sus últimos días. «Ella no tuvo hijos y nosotros la acompañamos siempre. En los últimos años necesitaba más cuidados y mi madre, que es su hermana, estuvo mucho tiempo con ella», contó.

Aunque reconocen el potencial del predio para algún desarrollo inmobiliario, los herederos descartaron esa posibilidad. «Muchos nos dicen que sería ideal construir algo acá, pero nosotros no tenemos capacidad para hacerlo. Tampoco conocemos ese mundo de los desarrolladores o de los acuerdos para levantar edificios», explicó Díaz. «Preferimos vender. Que cada uno tenga lo suyo y listo», concluyó.

Desde que se publicó el aviso, las consultas no cesan, aunque todavía no llegó ninguna oferta concreta. Mientras tanto, la familia sigue frecuentando el lugar. La madre de Díaz, según contó, mantiene un vínculo especial con la casa y el entorno: «Le encanta este lugar. Se levanta temprano, tiene el sol de frente, el río cerca y mucha tranquilidad.»

Con informacion de Misiones Online.