La exclusión de Victoria Villarruel del Tedeum del 25 de Mayo quedó confirmada de manera oficial. Según un comunicado emitido por fuentes del entorno de la titular del Senado, la invitación al acto la cursa formalmente la Secretaría General de la Presidencia a través del área de ceremonial, y la vicepresidenta no la recibió.
La decisión fue adoptada directamente por Karina Milei, secretaria general de la Presidencia. Es la primera vez que Villarruel no integrará la comitiva oficial en un acto patrio de esta envergadura desde que el gobierno de Javier Milei asumió en diciembre de 2023.
La jornada del 25 de Mayo comenzará a la medianoche con una cadena nacional en la que se reproducirá el himno. A las 9:40, el presidente y su Gabinete partirán desde la Casa Rosada para cruzar la Plaza de Mayo en dirección a la Catedral Metropolitana, donde el Tedeum se iniciará a las 10.
La distancia entre Milei y Villarruel viene acumulándose desde hace meses. Un episodio que quedó grabado fue el Tedeum del año pasado: el presidente ingresó a la Catedral, abrazó a José Luis Espert, le rechazó la mano al jefe de gobierno porteño Jorge Macri y tampoco saludó a la vicepresidenta. Ante ese desplante, Villarruel respondió con ironía en su cuenta de X, acompañando una foto con la frase: «Yo siempre saludo».
Otro quiebre institucional de alto voltaje se registró a fines de noviembre pasado, durante la jura de los nuevos senadores. En esa oportunidad, desde la Casa Rosada denunciaron que Villarruel habría intentado bloquear el ingreso de Karina Milei y Manuel Adorni al recinto y a los palcos oficiales. El episodio incluyó fricciones físicas entre el personal de seguridad de ambos lados. Desde la presidencia del Senado, en cambio, desmintieron la acusación y atribuyeron la demora a las medidas de seguridad y al control de capacidad del lugar.
Villarruel también había estado ausente en una celebración religiosa en Luján realizada en el marco del aniversario de la muerte del Papa Francisco. En esa ocasión, justificó su faltazo afirmando que la misa estaba «politizada» y que allí estaba reunida «lo peor de la casta política».
En sus últimas apariciones públicas, la vicepresidenta volvió a sumar tensión al escenario interno. Al retirarse de una actividad, apuntó al jefe de Gabinete: «Estamos esperando todos la declaración jurada de Adorni. Les saludo», dijo con una sonrisa antes de irse.
Mientras tanto, Villarruel mantiene su conducción del Senado con autonomía respecto al Ejecutivo, un espacio donde el oficialismo necesita negociar con la oposición dialoguista para asegurar la aprobación de sus iniciativas legislativas.
Con informacion de Misiones Online.