El próximo 8 de julio, representantes del sector yerbatero se reunirán en Buenos Aires con el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. Será la primera vez que el sector tenga un encuentro cara a cara con el funcionario directamente responsable de la desregulación de la actividad, dispuesta mediante el DNU 70/23 a fines de 2023.
El encuentro está fijado para las 12:00 y contará con la presencia de los directores del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) que representan a todos los eslabones de la cadena —tareferos, cooperativas, secaderos, industrias y los gobiernos de Misiones y Corrientes—, además del secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, y el secretario de Coordinación y Producción del Ministerio de Economía, Pablo Lavigne.
El director por la Producción en el Inym, Roberto Ferreyra, confirmó a LT17 Radio Provincia de Misiones que la demanda principal será la restitución de todas las facultades que el DNU 70/23 eliminó o limitó al organismo, en particular el mecanismo de fijación de precios para la hoja verde y la yerba mate canchada.
«Estamos trabajando con todos los actores de nuestro sector para llevar el planteo y la principal demanda es la devolución de las facultades del Inym», afirmó Ferreyra.
El decreto impulsado por el presidente Javier Milei al inicio de su gestión desreguló la actividad yerbatera, dejando sin efecto los precios oficiales que el Inym fijaba para la materia prima. Sin esa referencia, según describió Ferreyra, los valores que el mercado paga a los productores quedaron muy por debajo de los costos de producción, agravados además por la inflación.
Para explicar la asimetría del sector, el director del Inym señaló que la actividad «tiene muchos vendedores y pocos compradores, y ha funcionado bien cuando el mercado estaba regulado». Y precisó: «Si tomamos 890 millones de kilos de producción de hoja verde, tenemos dos empresas que manejan casi el 40 por ciento de esa producción. Es un mercado que no tiene competencia. El productor no puede negociar o competir con semejante monstruo».
En ese marco, Ferreyra describió la reunión del martes como «una oportunidad para demostrar con datos que los productores de la yerba mate están subsidiando a las corporaciones y los bajos precios de la yerba mate en góndola».
«Es necesario devolver las facultades al Inym porque si no es como que el Estado nacional está ayudando a una parte de la cadena, que es la que no necesitaría, las grandes industrias», sostuvo.
Y cerró con una reflexión sobre el impacto humano de la crisis: «Acá los que subsidian este modelo son los productores, y con mucha tristeza porque el agricultor que planta yerba mate lo hace para tener dinero para mandar a sus hijos a la universidad, mejorar su casa o cambiar el auto, y ahora tiene que subsidiar a las grandes corporaciones».