El anuncio de Donald Trump duró pocas horas. Pese a que el presidente de Estados Unidos declaró la noche del lunes que Israel y Hezbollah se habían comprometido a detener sus ataques de inmediato, ambas partes volvieron a enfrentarse durante la madrugada.
Según fuentes militares, la Fuerza Aérea israelí interceptó dos proyectiles disparados desde el Líbano a las 1.35 hora local (19.35 hora argentina) y otros dos a las 1.47. En respuesta, Israel lanzó ataques aéreos contra la localidad de Al Mansuri, en el distrito de Tiro, y contra una vivienda en Al Hosh, en las proximidades de esa misma ciudad sureña, de acuerdo con la agencia nacional de noticias libanesa ANN. Dos personas heridas fueron rescatadas de los escombros en Al Hosh y trasladadas al hospital Libanés-Italiano de Tiro.
Antes de que se reanudaran los combates, Trump había informado que Hezbollah se comprometía a cesar su ofensiva contra territorio israelí y que, a cambio, Israel detendría su operación militar en el Líbano y cancelaría un plan de ataque sobre la periferia sur de Beirut. La embajada libanesa en Washington respaldó ese anuncio con un comunicado en el que indicó que las autoridades en Beirut habían recibido confirmación de que Hezbollah aceptaba la propuesta estadounidense.
Sin embargo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, advirtió a Trump que su postura no había variado y que atacaría «objetivos terroristas» en la capital libanesa si Hezbollah no frenaba su ofensiva.