Nacida el 26 de julio de 1925 en Bogotá, Colombia, Ana María Campoy llegó al mundo en circunstancias que parecían anticipar su destino: sus padres, los actores españoles Ernesto Campoy y Anita Tormo, estaban de gira con su compañía teatral. Desde los 4 años participaba en las puestas en escena familiares en España, aprendiendo el oficio desde adentro.
Su carrera cinematográfica arrancó temprano. Con apenas 12 años, en 1937, debutó en el cine español con «Aurora de esperanza», bajo la dirección de Antonio Sau Olite. A lo largo de la década del 40 sumó 17 largometrajes en la península, entre ellos «La madre guapa» (1941), «Tuvo la culpa Adán» y «Ella, él y sus millones», ambas de 1944.
El giro decisivo llegó en 1947. Durante una gira por América Latina, conoció en Guatemala al actor y director argentino José «Pepe» Cibrián, con quien se casó ese mismo año. La pareja pasó por México —donde Campoy trabajó junto a Tita Merello en «Cinco rostros de mujer»— y por Cuba, donde nació su hijo Pepe Cibrián Campoy. En 1949 se instalaron definitivamente en Buenos Aires.
Su llegada a la Argentina coincidió con la irrupción de la televisión. En 1951, el mismo año en que el medio se inauguró oficialmente en el país, Campoy ya protagonizaba ciclos como «Teleteatro de suspenso» y «Néstor Villegas vigila» junto a su marido. La dupla Cibrián-Campoy se volvió un sello propio: comedias de enredos matrimoniales, diálogos ágiles y una química que el público adoptó rápidamente. Producciones como «Cómo te quiero, Ana» (1953) y «Cómo te odio, Pepe» (1958) lograron niveles de audiencia históricos para la época.
Pero la televisión no fue su único territorio. Siguió activa en el teatro y el cine durante décadas, con títulos como «Siete gritos en el mar» (1954), «Con el más puro amor» (1966) y «Juan que reía» (1976). En paralelo, dirigió su propia escuela de teatro, actividad que sostuvo hasta sus últimos meses de vida.
En sus años finales trabajó bajo la dirección de su hijo en espectáculos como «Las dulces niñas» (1991), «La Campoy en vivo» (1996) y «La importancia de llamarse Wilde» (2002). Su última aparición en televisión fue en la telenovela «Dr. Amor» (2003).
A lo largo de su carrera recibió múltiples premios Martín Fierro, el Premio Podestá de la Asociación Argentina de Actores y el Premio Konex como Actriz de Comedia.
Ana María Campoy murió el 8 de julio de 2006 a causa de una neumonía, tras casi siete décadas de actividad ininterrumpida. A veinte años de su partida, su nombre permanece asociado a los cimientos del entretenimiento televisivo argentino y a la consolidación de un estilo de comedia que marcó a varias generaciones.
Con informacion de Primera Edicion.