El Gobierno nacional formalizó el traspaso de la Hidrovía Paraná-Paraguay al sector privado, cerrando así la etapa de administración estatal de esta vía fluvial por la que se mueve el 80% del comercio exterior del país.
El contrato fue firmado con el consorcio adjudicatario integrado por las firmas Jan de Nul y Servimagnus, que completaron todos los requisitos administrativos previos: la constitución de la sociedad Vía Navegable Argentina S.A., la transferencia de los activos de la gestión saliente y la contratación del personal técnico para garantizar la continuidad de las tareas de dragado, balizamiento y registro hidrométrico.
Desde el inicio de la concesión rige de forma automática una reducción del 13,5% en la tarifa de peaje. El contrato también contempla obras de profundización e incorporación de nuevas tecnologías para modernizar la navegación y mejorar la seguridad en toda la traza.
El objetivo declarado es que los buques puedan transportar mayor volumen de carga y reducir los tiempos de salida desde las terminales portuarias, lo que se traduciría en menores costos de exportación y mayor competitividad para la producción nacional.
El proceso licitatorio, que gestiones anteriores no habían logrado concluir, no registró impugnaciones de las empresas participantes e incorporó mesas técnicas con especialistas, universidades, productores, sectores portuarios y navieros, cámaras industriales y representantes de las provincias involucradas. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) actuó como veedora del procedimiento.
El Estado nacional conservará su rol de autoridad de control. Para ello, el Gobierno avanzará en la conformación del Consejo de Control, un organismo que integrará a las provincias ribereñas y a usuarios privados para fiscalizar el cumplimiento de las obligaciones contractuales por parte de la concesionaria.
Con informacion de Misiones Online.