Este 8 de julio se cumplen 13 años de la muerte del obispo emérito de Iguazú, Joaquín Piña Batllevel, fallecido hospitalizado en Buenos Aires en 2013 a los 86 años.
Nacido en Sabadell, España, el 25 de mayo de 1930 —fecha patria argentina—, este sacerdote jesuita dejó una huella profunda en Misiones y tuvo repercusión a nivel nacional y regional.
Piña encabezó el Frente Unidos por la Dignidad (FUD), una iniciativa orientada a la defensa de los valores democráticos en la provincia, y fue parte de la Mesa Provincial contra las Represas, que sostuvo y sostiene su oposición a proyectos como Garabí-Panambí y el regreso de Corpus.
A lo largo de su vida pública mantuvo una postura crítica frente a las injusticias sociales, la corrupción y los gobiernos que, a su entender, no daban respuesta a las necesidades de los sectores más vulnerables de su diócesis.
Tras décadas de actividad pastoral y social en la tierra colorada, se retiró a una pequeña oficina en la parroquia Itatí de Posadas, donde escribió libros y continuó siendo un referente moral para miles de misioneros.
Con informacion de Primera Edicion.